INGREDIENTES: 175 grs almendras molidas, 175 grs azúcar blanquilla, 4 huevos, 12 grs levadura de panadería prensada fresca (opcional), ralladura de un limón, media cucharadita de canela, media cucharadita harina de arroz
(para el molde), una cucharadita de mantequilla (para el molde), azúcar glass para decorar.

PRIMERO.- Saca los huevos de la nevera un rato antes para que se pongan a temperatura ambiente. Separa las claras de las yemas con ayuda de un utensilio diseñado para ello tal y como ves en la foto o como se ha hecho toda la vida, es decir cascando el huevo por la mitad sobre un recipiente y volcando la yema de una mitad a otra sin que ésta se rompa mientras la clara cae totalmente al recipiente en tres o cuatro vuelcos.

SEGUNDO.- Reserva las yemas y echa las claras en un vaso batidor o robot de cocina y bate con las varillas para levantarlas un poco. No se trata de montarlas, pero sí de que tomen algo más de cuerpo.
TERCERO.- En cuanto percibas que la textura de las claras batidas empieza a engordar, añade muy poco a poco el azúcar y la ralladura de la piel de un limón (sin llegar a la parte blanca). Repito que no se trata de montarlas, sino de hacerlas un poquito más densas.
CUARTO.- Echa la levadura deshaciéndola previamente con los dedos y agrega ahora de a pocos la almendra molida, las yemas y la canela. Dos comentarios sobre este punto: el primero; que la levadura es prescindible. Es poca cantidad y la pongo porque hace algo más esponjosa la tarta, pero la mayoría de las recetar gallegas no la usan. Y el segundo; que no abuses de la canela porque es muy intensa y aromática, imponiéndose sobre los sabores principales de la almendra y el huevo. Bátelo todo hasta que tengas una masa homogénea.

QUINTO.- Échalo sobre un molde redondo y bajo, previamente engrasado con mantequilla y un poco de harina de arroz
espolvoreada por encima. Mételo en el horno precalentado a 180ºC, calor arriba y abajo, sin ventilación. Yo calculo que en unos 25 minutos está cuajada la tarta y habrá tomado un tono tostado por el exterior. De todos modos, no te separes mucho tiempo y vigila el aspecto porque no hay dos hornos iguales. En cuanto a la prueba para ver si está ya hecho…. la de siempre: introduce una varilla, aguja o palillo de brocheta por el centro de la tarta y hasta el fondo de forma que, si sale limpia, está ya hecha. Si por el contrario se impregna de la masa, aún le queda. Estate pendiente y no la seques. Sácala del horno y déjala enfriar antes de desmoldar para evitar que se rompa.




SEXTO.- Mientras tanto, busca en Internet una cruz de Santiago como la de la foto, imprímela y recorta. Podría poner un link a una plantilla, pero dependería de la supervivencia de esa página que es ajena a cocina a mi bola.


SÉPTIMO.- Coloca la cruz bien centrada sobre la tarta, echa una cucharada de azúcar glass en un colador fino y espolvorea por encima a base de darle pequeños golpes laterales al colador. Una vez cubierta de azúcar glass toda la superficie de la tarta, levanta la plantilla de la cruz con cuidado y ¡listo!.




OCTAVO.- El azúcar glass lo hago con el robot porque es bastante potente. Si no, tendrás que comprarlo. Hacen falta sólo unos pocos gramos. Y por último: creo que es mejor tomar la tarta a temperatura ambiente que caliente, así que déjala enfriar del todo. Del tiempo de horno dependerá que sea esponjosa o que resulte un mazacote difícil de tragar. Un poquito de levadura fresca -que no contiene
gluten- la hará más liviana. H1604/2309
