INGREDIENTES: 10 huevos, 80 gr jamón ibérico, salmorejo cordobés (500 gr tomate pera, 100 gr pan de miga densa de 2 ó 3 días, ¼ diente de ajo, 45 gr aceite de oliva virgen extra, 4 cc vinagre (opcional) y sal).

PREVIO.- No sé si alguna vez haría una cantidad de salmorejo tan pequeña, acostumbrado como estoy a cocinar en dosis mucho mayores. Naturalmente, yo aprovecho que he hecho una buena fuente de salmorejo para hacer estos huevos tan de verano.
PRIMERO.- Para hacer el salmorejo, puedes seguir con más detalle la receta haciendo click aquí. Pero su elaboración es tan sencilla que no merece mucha explicación. Basta con triturar los tomates y desmigar el pan sobre ellos dejando que empape bien. Aliña con el resto de ingredientes y tritura a conciencia. La clave del éxito está en unos tomates maduros de calidad y en las proporciones.

SEGUNDO.- Cuece los huevos durante diez minutos a fuego bajo, sin que pare el hervor. Enfríalos y quítales la cáscara.
TERCERO.- Córtalos por su mitad longitudinal y extrae las yemas con cuidado de no romper las medias claras, ya que van a ser el recipiente del salmorejo.


CUARTO.- Reserva dos medias yemas para decorar, y el resto, las echamos al vaso batidor del robot junto con el salmorejo. Batimos bien para que se trituren y hagan cuerpo con éste, y quedando bastante más espeso. Prueba de sal porque las yemas van a bajar la concentración y tal vez debas añadir un poco. No obstante lo anterior, no olvides que vamos a complementar este plato con jamón ibérico, que aportará su “umami”.

QUINTO.- Corta unas lonchas de jamón de la pata o cómpralo al corte. Es importante que sea un jamón ibérico. Ya sé que es caro, pero tan sólo necesitarás unos 80 gramos y la diferencia con un jamón serrano normal es importante. No obstante, también estará muy rico. Tritúralo tal y como ves en la fotografía y reserva.


SEXTO.- Rellena las medias claras con el salmorejo espesado con las yemas y colócalas sobre una fuente. Decora con el jamón triturado y con la yema que teníamos reservada, rallándola por encima.

SÉPTIMO.- Cúbrelo con film para que no se reseque y mételo en el frigorífico una horilla, aunque habrás de dejarlo templar un poco antes de servirlo para que sus sabores resalten más. Yo creo que su punto es tomarlo fresquito, pero no frío de nevera. H2306
