INGREDIENTES: 1 tomate maduro, 2 limones, 2 cucharadas de Tahini, 1 diente de ajo, sal y 2 cucharadas de agua.

PRIMERO.- Maja el diente de ajo con la sal en el mortero hasta que tengas casi una pasta.


SEGUNDO.- Pica el tomate en trocitos muy pequeños y procura no perder (o recuperar) el jugo que desprende en el corte. Pon el tomate picado en un bol para despues y echa el jugo al mortero. Remueve.

TERCERO.- Coloca encima del bol un colador y exprime los limones de forma que podamos desechar los pipos, pero recuperar toda la pulpa que nos sea posible.

CUARTO.- Añade ahora 2 cucharadas soperas de Tahini y remueve todo despacio para no aplastar demasiado los trocitos de tomate. Ten en cuenta que se trata de pasta de sésamo tostado y es un espesante muy potente, así que podemos echarle un par de cucharadas soperas de agua o incluso más. Juzga tú mismo. Mézclalo bien y verás que se disuelven los líquidos en la pasta y queda muy bien ligado.
QUINTO.- Vuelca en el bol el contenido del mortero y mezcla muy bien.

Esta salsa, junto con la de yogur, es ideal para acompañar el falafel, pero tiene muchas otras aplicaciones. Pruébala y te darás cuenta de lo que te digo. Así, por ejemplo, para darle un toque muy especial a una sencilla ensalada de lechuga y cebolla; o para hacer la base de un sandwich vegetal. Si te gusta el ácido del limón, te encantará, y es completamente apta para
celiacos ya que ninguno de sus ingredientes contiene
gluten. H1411/R1609/R2411
