TARTALETAS (Para salados y dulces)

INGREDIENTES: Para 8 tartaletas de 8 cm (fondo):  225 grs mantequilla sin sal, 390 gr harina de trigo, 3 yemas de huevo, ralladura de medio limón, PARA SALADOS:  3 cucharaditas de azúcar, 1 cucharadita de sal. PARA DULCES: 4 cucharadas de azúcar y eliminar la sal.

PREVIO: Cualquier elaboración de repostería, bollería o panadería hecha por manos no demasiado expertas suele tener resultados bastante insatisfactorios y yo creo que la causa principal es la inexactitud en los ingredientes, las cantidades y los tiempos. En efecto, la repostería requiere de una exactitud milimétrica y, por supuesto, de una receta bien elaborada. En esta ocasión me he limitado a reproducir la receta de Bea en elmundoeats.com,   que es muy correcta, si bien he introducido alguna ligerísima variación. Y aunque ahora publico esta receta para hacer unas estupendas tartaletas, pronto veréis que no es más que el primer paso de algo más elaborado. Y vamos ya con la versión salada de la receta.

PRIMERO.-  Saca la mantequilla de la nevera y una vez que alcance la temperatura ambiente, la moveremos con una varilla o con una espátula hasta conseguir la textura conocida como “punto pomada”. Cuando lo consigas (sólo hay que removerla un ratito), entenderás por qué se llama “pomada”.

SEGUNDO.- Mientras remueves, agrega poco a poco el azúcar y continúa mezclando bien para que se incorpore. A continuación echa las tres yemas de huevo, la ralladura de medio limón y la sal. Continúa mezclando.

TERCERO.- Poco a poco vamos incorporando la harina sin dejar de hacer movimientos envolventes de fuera hacia dentro y de abajo hacia arriba hasta que se vaya integrando en la masa. Y cuando hayas echado toda, tendrás que amasar a mano un minutillo para ir deshaciendo grumos gruesos de mantequilla. No se trata de trabajar la masa como haríamos para hacer pan. El objetivo es que la harina forme parte de la masa de un modo uniforme. Una vez conseguido, estará preparada porque no tiene que leudar. Su textura es grasienta pero no es elástica, sino quebradiza.

CUARTO.- Una vez hayamos comprobado que no quedan restos de harina visibles, le daremos forma esférica que aplastaremos un poco; la cubriremos con film de cocina y meteremos el bol en el frigorífico durante unos 30-40 minutos para que adquiera firmeza y manejabilidad.

QUINTO.-  Transcurrido el tiempo, sacamos la masa y la dividimos en 8 partes aproximadamente iguales. Les daremos forma esférica y, una a una, iremos aplastándolas uniformemente sobre cada molde, ocupando toda su superficie y presionando lo suficiente como para que tome la forma de éste. Pero su grosor deberá ser lo suficientemente grueso como para que sea consistente,  y lo suficientemente fino como para que no resulte muy pesada al consumirla. Ten en cuenta que cualquier elaboración hecha sobre una tartaleta, el sabor y cantidad de ésta debe ser lo menos destacado, dejando el verdadero protagonismo al contenido o relleno.   

SEXTO.- Una vez rellenos los moldes con una cantidad de masa uniforme (evitando zonas más gruesas que otras), cortaremos con un cuchillo la masa que ha rebosado hacia arriba. Procura hacer un corte a ras del borde, pasando el filo del cuchillo de forma horizontal.

Y mientras precalientas  el horno a 170ºC (calor arriba y abajo con circulación de aire), toma un tenedor de dientes finos y haz pinchazos por todo el interior de la masa sin llegar a atravesarla. Esto lo hacemos para que no crezca la masa.

SÉPTIMO.- Pon todas las tartaletas en una bandeja y mételas en el congelador unos 20 minutos para que al hornear, el contraste de temperatura impida que se tuesten demasiado. Y si esto empezara a ocurrir, cúbrelas un rato con papel de aluminio.   

OCTAVO.- Saca los moldes del congelador,  pásalos a la bandeja del horno y métela en la parte inferior de éste durante unos 20 minutos. No te fíes demasiado de estos tiempos porque son orientativos y estos corresponden al mío. En todo caso, cuando veas que ya toman cierto tono dorado, ya puedes sacarlo, porque empezarán a endurecerse hasta quedarse como piedras.

NOVENO.- Deja que se atemperen del todo antes de extraerlas del molde. Y si no las vas a utilizar en este momento, guárdalas en un tupper bien cerrado durante unos 3 días o bien, congélalas. H2109

Publicado por

cocinaamibola

Sabores mediterráneos. La cocina española más clásica y sencilla. Ni deconstruimos, ni esferificamos. Nada de miniaturas en platos gigantes.

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