INGREDIENTES: Para 4 personas: 6 remolachas peladas y cocidas (se venden ya preparadas y envasadas al vacío), 1 huevo cocido, 1 diente de ajo, 3-4 rebanadas de pan sin
gluten (o hasta que te guste la textura), 2 cucharadas soperas de vinagre de vino, sal al gusto, 150 ml aceite de oliva virgen extra.

PREVIO.- Estas cantidades son para un plato que pondremos al medio a modo de entrante, por lo que puedes calcular las proporciones en función de tus necesidades. Evidentemente, si no tenéis ningún comensal con problemas de
celiaquía, podéis poner pan de trigo normal.
Esta receta no tiene más elaboración que la mezcla proporcionada de sus ingredientes.
PRIMERO.- Lo primero, cuece un huevo durante 10 minutos. Echa ahora en el robot de cocina las remolachas, troceadas si son muy grandes y el diente de ajo. Tritura ligeramente para que queden picadas y suelten parte de su jugo.

SEGUNDO.- Agrega el pan y haz lo mismo que con las remolachas. El pan irá impregnándose del zumo de remolacha.

TERCERO.- Tritura de nuevo hasta conseguir una crema gruesa y tras añadir troceado el huevo cocido, sigue batiendo hasta afinarla lo más posible.
CUARTO.- Echa la sal y el vinagre, pon en marcha el robot y mientras gira a la máxima velocidad, ve agregando el aceite muy despacio con un fino hilo para que emulsione bien.

QUINTO.- Prueba y corrige el aderezo si fuera preciso teniendo en cuenta que la remolacha aporta un dulzor que hay que compensar un poco con la acidez del vinagre para un resultado equilibrado. Enfríalo un rato.
Con alguna variación mínima, esta receta me llega de mi amiga Cristina Bellido. Como ya he dicho, este plato veraniego es apto para celiacos tan solo con utilizar pan sin
gluten. H2407
