BOGAVANTE COCIDO

INGREDIENTES: Para 2 personas, 2 bogavantes de unos 400 gr aprox. cada uno, 3 puñados de sal marina gruesa, 2 hojas de laurel.

PRIMERO.- Lo mejor es comprar los bogavantes vivos para que no haya dudas sobre su frescura, pero es mejor cocerlos ya sin vida, y la mejor forma es meterlos un ratillo en el congelador. Por supuesto, sin que se congelen.

SEGUNDO.- Si buscas una buena presentación final, ahora es el momento de hacer algo, así que, mientras esperamos a que hierva el agua, vamos a evitar que la cola nos quede curvada, y para ello, colocaremos una cuchara o tenedor de palo en sentido longitudinal sobre el vientre del bogavante y lo ataremos con hilo de cocina o simplemente con gomas elásticas. De este modo no podrá plegarse demasiado la cola durante la cocción y nos quedará recta.

TERCERO.- Pon el agua a hervir. Utiliza una olla apropiada, es decir, donde quepan holgados los dos bogavantes. De no poder ser, hazlos de uno en uno, porque cocer en agua abundante es importante. Añade 3 buenos puñados de sal marina gruesa y dos o tres hojas de laurel. Una vez alcanzado el hervor, déjalo así un par de minutos para que la sal termine de disolverse (o se sature), y para que el laurel infusione el agua.

CUARTO.- Una vez hirviendo e infusionada el agua con el aroma del laurel, echa los bogavantes. Naturalmente, la clave son los tiempos y contaremos desde que comience a recuperar el hervor. Para unos de ración (400 gr aprox.),  10 -11 minutos sería bastante. Aprovecha este tiempo para preparar una fuente o cazuela (o el fregadero limpio) con agua, sal y hielo donde quepan.

QUINTO.- Cumplido el tiempo, sácalos enseguida y corta la cocción echándolos en el agua con hielo durante unos tres minutos.

SEXTO.- Cuando estén templados, tendremos que extraerles la carne de un modo ordenado. Primero, quítale las gomas y el palo de madera y separa las dos pinzas del cuerpo. Verás que no se han curvado. Arranca la cabeza a mano y despacio para que la carne del “cuello” salga unida a la cola.

SÉPTIMO.- Ahora, con unas buenas tijeras de cocina, corta la cáscara del vientre empezando por la cola y hasta arriba por uno de sus lados y luego por el otro. Mira las fotos. De este modo, retiraremos la cáscara ventral como si fuera una persiana. Saca la carne de la cola entera. 

OCTAVO.- Corta la cabeza longitudinalmente en dos mitades y abre ambas partes sin separarlas del todo. Y por último, con unas pinzas de marisco (o incluso un martillo pequeño), extrae la cáscara de las pinzas. Si lo haces con cuidado, saldrán prácticamente enteras. Es sólo cuestión de paciencia y algo de maña.

OCTAVO.- Coloca toda la carne y las cabezas en una fuente y sírvelo acompañado de una salsa mahonesa, salsa rosa o incluso una tártara. No obstante, si está bien cocido… a mí me sobrarán todas las salsas. Es obvio que este producto cocido y acompañado de las salsas que cito no tiene gluten, por lo que es apto para personas celiacas. H1803/R2602    

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cocinaamibola

Sabores mediterráneos. La cocina española más clásica y sencilla. Ni deconstruimos, ni esferificamos. Nada de miniaturas en platos gigantes.

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