INGREDIENTES: 4 manzanas pasadas de madurez tipo “Golden”, zumo de medio limón, 1 rama de canela, 20 gr mantequilla, pimienta negra molida, jengibre molido, azúcar moreno, medio vasito de vino dulce Málaga Virgen, caldo de pollo.

PREVIO.- Como podéis ver en la lista de ingredientes, las manzanas han de ser tipo Golden porque, siendo jugosas, no son demasiado ásperas. Pero lo más importante es que estén arrugadas; que sean viejas, aunque sanas. La textura que dan a la salsa es mucho mejor que las que están verdes o en su punto de maduración y no son tan ácidas. Esto no quiere decir que no puedas hacer esta salsa si tus manzanas no están tan pasadas.

PRIMERO.- Lava las manzanas y pélalas. Córtalas en trozos pequeños y rocíalas enseguida con zumo de limón para frenar su oxidación. en tanto.


SEGUNDO.- Ponlas a rehogar en una cazuela con la mantequilla y la rama de canela. Fuego medio y removiendo de tanto.
Cuando vayan ablandándose, baja el calor al mínimo y agrega una cucharada de azúcar moreno, un poco de pimienta negra molida y otro poco de jengibre en polvo, todo moderadamente, especialmente éste último.TERCERO.- Mezcla todo bien y deja que el calor vaya cociendo la manzana despacio y se integre con el azúcar fundido. No tengas prisa y remueve regularmente.



CUARTO.- Cuando los trozos de manzana se deshagan fácilmente al presionar con la cuchara de madera, echa el vino, remueve y deja que evapore el alcohol unos cinco minutos más.


QUINTO.- Saca la rama de canela y tritura con la batidora eléctrica hasta que quede una crema muy fina.

SEXTO.- Añade medio vaso de caldo de pollo y mezcla bien. Si tienes personas celíacas a la mesa, asegúrate de que el caldo no contenga
gluten.
Con el caldo pretendemos aligerar la salsa, no sólo en lo que se refiere a su textura (menos espesa), sino en cuanto a su sabor ya que entre el azúcar, el vino y la propia fructosa de la manzana, estará demasiado dulce. Pruébala y si aún está muy dulce pero no quieres aguarla más, ponle unas gotitas más de zumo de limón. Mezcla bien o bate de nuevo hasta que recupere su textura homogénea.

Esta salsa es ideal para acompañar carnes frías o calientes de ave, de cerdo o fiambres. En mi caso, yo la prefiero siempre fría o a temperatura ambiente aún sobre carnes calientes porque contrastan mejor los sabores, pero es sólo cuestión de gustos. Salsa sin
gluten. H1609/R2605
