LUBINA AL HORNO

INGREDIENTES: 1 lubina de unos 2 kgs, 1 limón, aceite de oliva virgen extra, laurel, vino blanco, un chorrito de agua.

1)  La Lubina, también conocida como Róbalo en algunas partes de España, es uno de los pescados blancos que más disfruto. Y es que tiene una carne muy fina y muy sabrosa. No podemos decir que sea un pescado insulso. Tiene un gran sabor propio. La cuestión es poder hacerla al horno sin destrozarla porque, además de convertir su jugosa carne en algo pajizo, te dolerá el bolsillo. Ya las encontramos de criadero y a buen precio pero no de este tamaño. Si la quieres de unos dos kilos, me temo que te costará encontrarla y cuando lo hagas, te costará pagarla. Pero si has conseguido una y otra cosa, hazla con mimo y no te arrepentirás.
 
2) Normalmente la compraremos ya limpia de tripas y escamas. Si no, tendrás que hacerlo tú. Yo suelo darle un repaso para limpiarla bien de restos de tripa que el pescadero suele haber dejado dentro. También le paso la mano a contrapelo en busca de escamas que si se caen al cocinarla, resultan muy desagradables en la boca. Si las encuentras, pásale una hoja de las tijeras en sentido ascendente hasta que salten.

3) La secaremos con papel de cocina tras su lavado final.

4) Con un cuchillo grande y bien afilado, haremos dos o tres cortes en sentido transversal al cuerpo del pescado por el lado de babor hasta llegar a la espina. Despues le daremos la vuelta y  haremos lo mismo por estribor.

5) Salaremos el pez por ambos lados y por dentro de la cavidad abdominal y cortaremos el limón en rodajas que iremos metiendo dentro de los cortes que le hemos hecho y una más en la tripa.  
6) Regaremos el fondo de la fuente del horno con un poco de aceite de oliva. Y digo “un poco”; no vayáis a aceitarlo todo. Sobre ese aceite ponemos la lubina y sobre el lado que queda boca arriba, echaremos también un hilo de aceite. Bastaría realmente con embadurnarnos las manos de aceite y repartirlo por toda la superficie del pez como si le diéramos crema hidratante, que para eso es….  Ahora echaremos en la fuente un par de hojas de laurel,  medio vaso de vino blanco y un chorrito de agua, sin que caiga sobre la lubina para no “lavarle” la sal.
7) Meter la fuente en el horno precalentado a 200º y bajarlo a 180º al cabo de 5 minutos. Y a partir de este momento te la estás jugando. Yo diría que una lubina de 2 kg está lista en veinte minutos como máximo y más vale que te quedes corto a que la seques. Cuando la saques del horno (no lo apagues aún),  ábrela un poco por el lomo hacia la espina dorsal  para comprobar que está hecha,  de forma que si no se separara bien la carne de la espina o la vieras algo rosada, puedas meterla de nuevo otros cinco minutillos sin haberla abierto del todo.
8) Servida con unas patatas confitadas en aceite con pimientos, será un segundo plato de lujo.
 

Publicado por

cocinaamibola

Sabores mediterráneos. La cocina española más clásica y sencilla. Ni deconstruimos, ni esferificamos. Nada de miniaturas en platos gigantes.

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