PECHUGAS VILLEROY

RECETA EN REVISIÓN INGREDIENTES: 1 pechuga de pollo por persona, salsa bechamel (harina, leche, sal, pimienta, nuez moscada), pan rallado, 2 huevos, pimienta negra molida, aceite virgen extra y sal.

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PREVIO.- Las pechugas estilo Villeroy que he probado por ahí casi siempre me han resultado muy secas y, si bien es cierto que la salsa bechamel -aún siendo densa- ayuda a hacer el bocado algo más suave, lo que sucede es que la pechuga del pollo es de carne muy prieta y si la cocinamos entera, resulta bastante pesada. Esa es mi opinión y basándome en ella, pensé que si hacemos tres filetes gruesos de cada pechuga en vez de hacerlas enteras, el resultado sería bastante más agradable. Y no me equivocaba. Probadlo de esta manera y veréis que os gustará.

PRIMERO.-  Lavamos las pechugas bajo el grifo, le quitaremos la grasa blanca adherida, las secamos con papel de cocina y de cada una hacemos tres filetes gorditos que salpimentaremos por ambos lados.

SEGUNDO.- Los daremos una fritura rápida en aceite de oliva muy caliente de forma que queden a medio hacer, es decir, que quede su interior de color rosado. Ponlos sobre papel de cocina para que escurran bien de aceite y reserva.

TERCERO.- Haremos una buena cantidad de bechamel bastante densa y echaremos algo menos de la mitad en el fondo de una fuente amplia donde quepan todos los filetes sin amontonarse, manteniendo caliente el resto.

CUARTO.- Ahora colocaremos ordenadamente los filetes sobre la bechamel y a continuación, iremos echando el resto de la salsa en caliente por encima de ellos de forma que queden cubiertos. Esperaremos unos minutos a que la bechamel vaya enfriándose y solidificándose de forma que podamos darles la vuelta y que se adhiera una capa similar de bechamel por el reverso sin que se escurra.  Cubre la fuente con film de cocina y métela en la nevera unos 30 minutos. Bate los huevos.

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QUINTO.- Con la bechamel fría ya muy solidificada (y más manejable), iremos sacando los filetes uno a uno y los pasaremos por el huevo batido y seguidamente por pan rallado. Es conveniente hacer esta operación sin demora mientras estén fríos porque a medida que vayan tomando la temperatura ambiente, se volverán muy pegajosos.

SEXTO.- Si hubiéramos aprovechado para hacer más cantidad o quisiéramos reservarlos para otra ocasión, éste es el momento de congelarlos bien separados unos de otros.

SÉPTIMO.- El último paso es freírlos en aceite de oliva bastaste caliente. El objetivo es que tomen ese apetecible color dorado de los empanados y que coja temperatura por dentro, pero no olvidemos que el filete ya lleva una fritura previa y podemos secarlos demasiado . Sácalos sobre papel absorbente, déjalos reposar cinco minutos y servir.  H0802/R2506

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cocinaamibola

Sabores mediterráneos. La cocina española más clásica y sencilla. Ni deconstruimos, ni esferificamos. Nada de miniaturas en platos gigantes.

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