BUÑUELOS DE COLIFLOR

RECETA EN REVISION INGREDIENTES: 1 coliflor de tamaño normal, 80 grs harina de trigo, 250 grs carne picada mixta ternera/cerdo*, 5 dientes de ajo, perejil fresco, pimienta negra molida, aceite de oliva y sal.

image

PRIMERO.- Cocer una coliflor (o cualquier otra crucífera) y que no huela es poco menos que imposible ya que contiene ciertos componentes químicos con azufre que se liberan durante el proceso. He probado todos los métodos que he leído y el que mejor funciona (y no demasiado) es  mezclar agua con leche al 50% y añadirle medio limón. Por otra parte, un potente extractor de humos atenuará otro poco el problema. 

*Para VEGANOS, simplemente elimina la carne de la receta.

image

SEGUNDO.- Descarta todas las hojas verdes de la coliflor y ahora corta con un cuchillo mediano las ramas principales que salen del tronco hasta que te quedes sólo con éste último, que también puedes aprovechar si lo pelas bien y le eliminas todo su exterior leñoso.

image
image

TERCERO.- Echa 200 cc de agua y otros tantos de leche en la olla rápida. Mete la coliflor. Puedes separar arbolitos para acomodarla mejor en el fondo de la olla y encima de todo pon medio limón. Cierra y cuece durante unos 6 minutos desde que sople. Muy probablemente en 4 minutos estará lista, pero la queremos un punto pasada de cocción.

image
image
image

CUARTO.- Mientras se hace la coliflor en la olla, saltea la carne salpimentada en una sartén hasta que esté hecha completamente. Hazlo a fuego fuerte para que se dore ligeramente. Separa bien los gránulos de carne para que queden bien sueltos. Apaga y reserva.

image
image
image

QUINTO.- Echa la coliflor en un colador, dejándolo un rato que escurra bien y, mientras tanto, pon los ajos en una tacita con un par de gotas de aceite de oliva y mételo en el microondas dos minutos. Pica perejil fresco y mézclalo con los ajos bien aplastados. No tengas los ajos más tiempo en el microondas porque se deshidratarán y endurecerán.

image
image

SEXTO.-  Pasa la coliflor a un bol y aplástala con un tenedor para que quede deshecha pero de un modo grueso, o sea que no pongas mucho empeño. Echa sal, pimienta, el majado de ajo y perejil y unas gotitas de aceite de oliva virgen extra. Vierte poco a poco la harina y mezcla bien para que todo haga cuerpo y quede un puré denso. Y ahora agrega la carne picada bien escurrida y mezcla de nuevo.

image
image
image
image

SÉPTIMO.- Extiende papel de aluminio sobre la encimera y acéitalo. Ahora con una cuchara y tus manitas vas a ir haciendo bolitas como si fueran albóndigas y las vas depositando con cuidado sobre el papel. Puedes también aceitarte un poco las manos si ello te ayuda, pero tampoco hace falta que te empeñes en buscar una esferificación perfecta porque la consistencia de esa masa no te lo va a permitir.

image
image

OCTAVO.-  Ya solo nos queda la fritura así que echa un dedo y medio de aceite de oliva en una sartén y cuando alcance una temperatura medio-alta, toma uno a uno los buñuelos con una cuchara sopera ligeramente aceitada y ve friéndolos en diferentes tandas dándoles vueltas para que se doren por todos lados. Escúrrelos y sácalos a medida que vayan estando fritos a una fuente con papel absorbente para eliminar la mayor cantidad de aceite posible.

image
image
image
image

Puedes tomarlos solos o acompañados de la salsa que más te guste. También le iría bien una ensalada si quieres tomarlo como entrante. H2004  

ROLLITOS DE PRIMAVERA

RECETA EN REVISIÓN INGREDIENTES: Para 8 rollitos: 8 obleas filo*,  350 grs col fresca, 1 zanahoria, ½ cebolla, 6 dientes de ajo, 250 grs carne picada mixta (ternera/cerdo), aceite de oliva, pimienta negra molida, 3 cucharadas de salsa de soja, 1 huevo.

image

*PREVIO.- No siempre es fácil  encontrar las obleas de pasta de arroz, también llamadas “hojas de arroz” o “papel de arroz”. Con ellas se hace el clásico rollito de primavera.  Yo utilizo directamente hojas de pasta filo, que quedan muy crujientes, se doran en muy pocos segundos y son bastante menos calóricas que las de arroz. Su inconveniente…. su fragilidad. Se rompen a la mínima.  

PRIMERO.-  Saca la carne picada del frigo para que vaya templando. Pica el ajo lo más fino posible y mézclalo bien con la carne. 

SEGUNDO.-  Usa un wok si dispones de él o una sartén grande y honda. Pon un chorrito de aceite de oliva y cuando esté bien caliente saltea la carne. Procura desgranarla para que no se hagan cúmulos grandes y quede suelta. Pero no la cocines mucho. Déjala a medio hacer, sácala a un plato y reserva.

image
image
image

TERCERO.- Corta la cebolla en tozos de no más de 1 cm2 y échala al wok/sartén a pochar con un poco de aceite de oliva. Unos instantes a fuego fuerte y luego lo bajamos para que se haga despacio. No queremos dorarla, sino que quede transparente y un poco al dente. Remueve frecuentemente. Ponle pimienta negra molida y NO ECHES SAL.

CUARTO.- Mientras tanto, pela la zanahoria y usa el mismo pelador para cortarla en láminas finas. Mira las fotografías. Y en cuanto termines de cortarla, échala a la sartén, remueve y que rehogue todo. 

 

image
image
image
image

QUINTO.- De igual manera, mientras se rehogan la cebolla y la zanahoria, corta la col en trocitos pequeños, tal y como ves en la foto. Sube el fuego y añádela. Remueve bien para que no se dore ningún ingrediente, pero es importante mantener una cierta intensidad de calor para que evapore los jugos y no se nos acumulen, porque pretendemos un rehogado seco.
Para ahorrar tiempo, puedes sacar ya la pasta Filo de la nevera para poder manipularla dentro de un ratito.
El punto adecuado de la verdura será el que tú quieras darle.  Normalmente se deja bastante al dente; que rozne al masticarla. Y cuando esté a tu gusto, añade tres cucharadas soperas de salsa de soja, remueve y deja que la verdura se impregne de ella. Como sabes, la salsa de soja sala los guisos, de forma que no es preciso echarle sal. No obstante, es cuestión de gustos. 

image
image
image
image
image

SEXTO.- Una vez consideres que la verdura está a tu gusto, añade la carne que teníamos reservada, mézclala bien y rehoga unos tres minutillos. Y ya puedes retirarlo del fuego y dejar que enfríe.  Ahora tendrás que esperar un poco necesariamente ya que no podremos rellenar la pasta filo si está caliente.

image

SÉPTIMO.-  Cuando esté ya a temperatura ambiente, prepararemos los rollitos.
Bate un huevo en un vaso y tenlo preparado junto con la brocha de cocina. Abre las hojas de pasta Filo  y manipúlalas con sumo cuidado porque se rompen con mirarlas…  Coloca una sobre la encimera limpia y seca. Usa una cuchara sopera para poner en la parte inferior de la hoja Filo tres o cuatro cucharadas de relleno. Mira las fotografías. Debes dejar mucho espacio en los laterales y en la parte de abajo para luego poder cerrar.

image

Ahora tomaremos el extremo inferior de la hoja y la plegaremos sobre el relleno, haciendo un paquete. El huevo lo usaremos a modo de pegamento, así que puedes poner un poco ahora si lo necesitas (yo creo que no hace mucha  falta en este pliegue….)  En todo caso, no pongas demasiado porque humedecerá mucho la pasta filo y se romperá.

image

Continúa ahora plegando los dos laterales hacia el centro, sin que lleguen a montarse sobre el relleno. Unta un poco de huevo con la brocha sobre el extremo superior de la hoja y enrolla  hasta cerrar el paquete. Presiónalo ligeramente con la mano para aplanarlo y colócalo sobre una bandeja plana con la parte untada de huevo hacia arriba para que no se pegue a ella.

image
image

OCTAVO.-  Una vez hechos, puedes congelarlos en este punto o pasar a freírlos o hacerlos al horno o en freidora de aire.

  FRITURA.- Para no gastar demasiado aceite, usa una sartén en la que quepan un máximo de 2 rollitos y echa unos dos dedos de aceite de oliva suave o incluso de girasol, que es más neutro de sabor. Si es antiadherente y estás seguro que no se va a pegar, puedes echar solo un dedo de aceite.
Cuando el aceite esté caliente, echamos los rollitos. Y mucha atención porque en tan sólo 5 ó 6 segundos ya se han tostado por un lado. Hazlo a tu gusto y dale la vuelta. Además, no necesita mucha fritura ya que el relleno estaba ya cocinado. Escurre de aceite y sácalo a una fuente con papel absorbente.  Si los congelaste, debes dejar que se descongelen casi del todo ya que, como te digo, la masa Filo se tuesta enseguida y corres el riesgo de que estén fríos por dentro.

image
image
image

SIN ACEITE.- Si tienes una freidora de aire caliente, te confirmo que unos 10 minutos a 180ºC, dándoles la vuelta en medio y quedan muy bien… sin grasas.

image
image
image

También el horno es una opción y te ahorras la fritura, pero vigila, porque se te queman en un suspiro. Tendrás que darlos la vuelta a media cocción. 

 VEGANA.- Si prefieres la versión vegana, nada más fácil: suprime la carne picada y te quedará un rollito igual de espectacular. 

Sírvelos acompañados de las populares salsas agridulce y de soja.  H2004    

HAMBURGUESA VEGETAL

INGREDIENTES: Para 4 personas: 2 berenjenas, 1 cebolla, 1 pimiento rojo de asar, 4 dientes de ajo,  2 huevos, 70 grs queso rallado (prescindible),  150 grs copos de avena sin gluten, pimienta negra molida, aceite de oliva virgen extra y sal.

PRIMERO.- Lo primero será asar las verduras. Ajusta el horno a unos 220ºC con ventilación, calor arriba y abajo. Pon unas gotitas de aceite de oliva virgen extra sobre las berenjenas,  el pimiento y la cebolla (sin pelar) y frótalos con la mano para que todas ellas queden cubiertas con una mínima capa de grasa. Colócalo todo en una fuente para horno y deja que se asen, incluso que se tuesten, pero no que se quemen, así que al cabo de unos veinte minutos baja el termostato a 180ºC y aprovecha para meter los dientes de ajo también embadurnados en una gotita de aceite. En unos 30-35 minutos  podremos sacar las berenjenas y el pimiento (y los ajos, que sólo habrán estado unos 10-15 minutos). Si tienes dudas, pínchalos con una aguja de repostería y si entra con facilidad, estarán ya asados. Deja la cebolla unos quince minutos más para que se haga bien por dentro.

SEGUNDO.- Coloca toda la verdura sobre un colador para que escurran sus muchos jugos,  hazle un par de cortes longitudinales y déjalas enfriar.

TERCERO.- Ya templadas, las iremos quitando la piel y raspando su lado interior para aprovechar bien su pulpa. Córtalas en trozos muy pequeños y vuelve a colocarlas sobre el colador para que continúen escurriendo.

CUARTO.- En un bol donde nos quepa todo echaremos dos huevos que batiremos lo justo para romper la yema, agregaremos el queso y removeremos. Tal y como indico en los ingredientes, el queso es prescindible a pesar de lo bien que combina con la verdura asada y lo que ayuda a cohesionar la masa. Se trataría de renunciar a su sabor a cambio de reducir calorías. Tú decides.

QUINTO.- Volcamos ahora toda la verdura picada y mezclamos bien. Salpimenta todo con cierta generosidad porque la verdura asada es muy sosa.

SEXTO.- Es el turno de los copos de avena. Como ves, he especificado «avena sin gluten» a pesar de que este cereal no lo contiene, pero parece ser que se contamina fácilmente durante su procesado.

Mézclalo todo y deja reposar una media hora para que la avena se hidrate a base de absorber los líquidos que aún quedan procedentes de la verdura. La cantidad de avena es aproximada. Necesitará tanto más cuanto menos hayas escurrido las berenjenas y el pimiento. No obstante, sé prudente porque es bastante calórica.

SÉPTIMO.- Unas gotas de aceite de oliva sobre una sartén o plancha antiadherente y temperatura moderada. Echa una buena cucharada de masa y aplástala ligeramente dando forma plana y redondeada con la cuchara. Todos sus ingredientes están ya cocinados y se quema fácilmente así que dale la vuelta en cuanto tenga un tono tostado. Ayúdate con una paleta o espumadera pequeña para que no se rompa.

OCTAVO.- Servir enseguida a no ser que te guste más la verdura fría. Yo no la acompañaría con ningún tipo de salsa porque no resulta nada seca y su sabor quedará oculto. H1810/R2111

ALCACHOFAS REBOZADAS

INGREDIENTES: 2 alcachofas por persona, zumo de un limón, harina de tempura, sal, pimienta negra molida, agua muy fría y aceite de oliva.

PRIMERO.- Pon agua en la olla express (rápida) de forma que no llegue a cubrir la alcachofa una vez pelada y cortado el tallo y la corona. Pon sal.

SEGUNDO.- Limpiamos las alcachofas quitando todas las hojas exteriores hasta quedarnos con el corazón, de color amarillo, tal y como hago en la receta “alcachofas con jamón”,  solo que eliminaremos también el tallo.

TERCERO.- Según las vamos limpiando, las echamos a la olla y las rociamos con zumo de limón para que no se oxiden.  Tapamos la olla y las tendremos unos 6 minutos desde que empiece a echar el vapor.

CUARTO.- Abrimos la olla con cuidado y las ponemos en un colador para que escurran bien y se enfríen bien. Si tienes prisa, échalas antes en un recipiente con agua y hielo para enfriarlas. Luego a escurrir bien.

QUINTO.- Corta cada alcachofa por la mitad en sentido longitudinal y salpimentalas.

SEXTO.-  Haz la tempura con agua muy fría y mézclalo bien para que no queden grumos. Sigue las instrucciones del fabricante de la harina porque cada marca tiene su proporción, pero procura que sea más densa que ligera.  Pon pimienta negra molida y mezcla bien.

SÉPTIMO.- Pon aceite de oliva abundante en una sartén honda. Caliéntalo a unos 190ºC, es decir, bastante caliente.

OCTAVO.- Y ahora echa las medias alcachofas en la tempura y tómalas con un tenedor (recogidas, no pinchadas.) Y si no, con una cuchara procurando escurrir el sobrante de masa.  Y a la sartén de una en una y sin poner demasiadas para que no se venga abajo la temperatura del aceite. Cuando se doren por un lado, las vas dando la vuelta sin preocuparte demasiado ya que ya están cocinadas, así que es cuestión de que queden crujientes y no grasientas.

NOVENO.- Sácalas a medida que se vayan haciendo y ponlas en una fuente con papel absorbente. Déjalas enfriar unos cinco minutos y a servir.

Por otra parte, probad los corazones de alcachofa ultracongelados, porque, sin ser lo mismo que frescas, son de una calidad excelente.  H1806  

EMPANADA DE PISTO MANCHEGO

INGREDIENTES: 600 gr de pisto casero (ver receta aquí), 500 gr harina de fuerza, 200 gr de jugo de pisto, 1 cucharada (postre) de sal, 1 cucharada (postre) pimentón dulce, 1 sobre de levadura química para panadería o 25 gr levadura prensada.

PRIMERO.- Aunque lo normal es que aprovechemos lo sobrante tras un día de haberlo cocinado y comido, porque la cantidad que necesitamos no es demasiada, si quieres hacer esta receta de nuevas tendrás que elaborar un pisto manchego conforme a la receta que puedes ver aquí.

SEGUNDO.- Una vez hecho, colocamos un colador grande sobre un bol y vertemos el pisto en él para que escurra los jugos y las grasas de haber cocinado las verduras. Si estás utilizando un sobrante, haz lo mismo pero antes añade medio vaso de agua, una cucharada de aceite de oliva virgen extra y caliéntalo un poco.

TERCERO.- Ponemos la harina en un bol grande; esparcimos sobre ella la sal, el pimentón y la levadura en polvo, o bien desmenuzamos la levadura prensada. Mezclamos bien.

CUARTO.- Hacemos un hoyo en medio de la harina ya aderezada con lo anterior y echamos en él 200 cc del jugo grasiento que hemos colado anteriormente.

QUINTO.- Comenzamos tomando harina desde el exterior hacia el interior y vamos repitiendo el proceso hasta que el líquido forme ya parte de la masa.

SEXTO.- Cuando deje de estar pegajosa, sacamos la masa a la encimera previamente espolvoreada con un poco de harina para que no se pegue. Amasamos concienzudamente durante unos cinco a siete minutos. Tal vez necesitemos añadir algo de aceite de oliva virgen extra si con la grasa del guiso no resulta lo suficientemente suave la masa, pero muy poco. Pudiera ser también que necesitáramos añadir algo de harina si continuara estando pegajosa después de su amasado, pero lo normal es que esté en su punto. Si te excedes con la harina quedará una masa dura.

SÉPTIMO.- Formamos una bola con la masa y la metemos en el bol con una pizca de harina en el fondo y cubrimos con un paño húmedo (no mojado). La dejamos reposar un mínimo de 30 minutos, aunque 45-60 será mejor si la temperatura de la habitación es inferior a 24ºC. Habrá doblado su volumen aproximadamente, pero si no ha crecido tanto,  no te preocupes…. siempre que las cantidades sean correctas.

OCTAVO.-   Corta la masa en dos partes  iguales. Ahora tomamos una de ellas y la extendemos bien con el rodillo sobre la encimera espolvoreada con un poco de harina. Le damos forma rectangular ( o circular, si lo prefieres). Estira bien hasta que quede de un grosor nunca superior a unos 3-4 milimetros.

NOVENO.- Coloca un papel vegetal  sobre la bandeja del horno. Puedes humedecer la base de la bandeja para que el papel se adhiera a ella y no se mueva. Ayúdate del rodillo, enrollando un poco la masa en él para transportarla a la bandeja. Colócala bien y vuélvela a estirar un poco si es que encoge.

DÉCIMO.- Vuelca el pisto sobre la base de la empanada y distribúyelo bien por toda su superficie, procurando evitar los extremos ya que la grasa nos impediría luego unir y sellar la parte de arriba.

UNDÉCIMO.- Haz lo mismo ahora con la parte superior y colócala sobre la inferior. Estira bien y corta los excesos si fuera el caso, pero no te vayas a quedar corto. Y ahora, toma un pellizco de la parte inferior estírala con un pequeño giro y móntalo sobre la parte superior, aplastándolo para que se unan las dos y vayan sellando. Hazlo por todo el perímetro asegurándote que no se sale el relleno y queda bien cerrado.

DUODÉCIMO.- Presiona ligeramente con la palma de la mano sobre  toda la empanada para que el relleno quede mejor distribuido en su interior. Pínchala por toda la superficie con un  tenedor y hazle un pequeño corte a la masa en medio para evitar que suba y se hinche. Píntala con huevo batido para que se ponga dorada y para que selle bien el cierre.

DECIMOTERCERO.- Horno precalentado a 220ºC calor arriba y abajo y lo bajamos a 180ºC a los 2 minutos aproximadamente. El tiempo es a ojo pues depende mucho de cada aparato, pero en unos 25 minutos estará lista. Sácala y déjala reposar una hora por lo menos. 

Es importante el reposo para que se temple por dentro y las grasas se solidifiquen un poco. Cúbrela con papel de cocina o un paño (nunca con plástico) y no la metas en el frigorífico. Puedes tomarla templada, pero si aguardas unas tres horas, será inmejorable.  H1805/R2509  

ALCACHOFAS CON JAMÓN

INGREDIENTES: 4/6 alcachofas frescas, 6 dientes de ajo,  150 grs jamón serrano, pimentón dulce, aceite de oliva virgen extra y sal.

PREVIO.- Aunque las alcachofas ultracongeladas que podemos encontrar en las tiendas son de una calidad extraordinaria, las naturales en temporada son inmejorables así que puedes perder algo de tiempo pero vale la pena. Eso sí; tienen que ser muy frescas y que estén prietas. En cuanto al jamón serrano, pues cuanto mejor calidad más rico, pero yo creo que con un sobre de jamón normalísimo ya loncheado basta para un día de diario. Pero tenlo fuera del frigo para que se atempere.

PRIMERO.- Arranca las hojas una a una hasta que te quedes con el corazón. Verás que las hojas ya no se pueden arrancar fácilmente porque están muy pegadas y  además,  su color pasa del  “verde alcachofa” a un amarillo clarito.

  SEGUNDO.- Pela el rabito  con un cuchillo pero no lo cortes. Limítate a quitarle la capa exterior que es más dura. Luego coloca la alcachofa tumbada sobre la tabla y corta toda la corona, es decir, la parte superior de las hojas, que también son muy bastas.

TERCERO.-  A medida que vayas pelándolas, échalas en la olla express  llena de  agua a la mitad con sal. Esto lo hacemos para que no se nos oxiden. Y si vas a hacer muchas, frótalas con  limón antes de echarlas al agua.
Cierra la olla y ponla al fuego. Sigue las instrucciones del fabricante en cuanto al tiempo de cocción. La rápida, en posición II lo hace en unos 8 minutos. Abre la olla con precaución; pincha una alcachofa y si se atraviesa sin dificultad, añade agua fría para parar la cocción.  Si por el contrario notas que está dura, cierra la olla otra vez y dale otro “empujón”.

CUARTO.- Mientras pasa el tiempo de cocción, aprovecha para pelar los ajos y cortarlos en láminas no demasiado finas. 

QUINTO.-  Trocea con las manos de forma irregular las lonchas de jamón y colócalas sobre una fuente donde te quepan las alcachofas. Haz una cama. Es importante que no esté frío para poderlo hacer bien.

SEXTO.- Escurre bien las alcachofas y colócalas sobre el jamón. Si es preciso, sécalas con papel de cocina.

SÉPTIMO.- En una sartén pequeña pon un dedo de aceite de oliva virgen extra, echa los ajos y ponle fuego no muy intenso. Lo mínimo para que el ajo se vaya friendo sin dejar que un aceite tan bueno se recaliente demasiado. Y cuando esté el ajo dorado, retíralo del fuego y agrega una cucharadita de pimentón dulce. Remueve y vuélcalo repartido sobre las alcachofas. H1705

ALCACHOFAS PLANCHA

INGREDIENTES: Para 2 personas, 3 alcachofas frescas, medio limón, sal gruesa, aceite de oliva virgen extra y taquitos de jamón serrano (o lascas de ibérico…).

PRIMERO.-  Para empezar habrá que limpiar y sanear las alcachofas. Quita a mano las hojas exteriores de la alcachofa. Arranca sin miedo todas las que sean duras y secas hasta que veas que ya cuesta trabajo separar unas de otras porque son muy tiernas y están bien unidas entre sí. El color también cambiará y pasará del típico “verde alcachofa” a uno más clarito, incluso amarillo. Ya hemos llegado al corazón, que es lo que buscábamos. Ya; ya sé que hemos desperdiciado casi la mitad, pero no hay más remedio. Y no vayas a intentar hacerlo con las enlatadas o ultracongeladas porque –aun siendo buenas- ni saben igual ni su textura te permitirá trabajar con ellas.

SEGUNDO.- Con ayuda de una puntilla afilada pela el pedículo y el tallo, pero no elimines este último porque está riquísimo.

TERCERO.- Frota cada alcachofa pelada con medio limón y exprime el otro medio en un recipiente con agua. Echa ahí cada pieza según la vayamos saneando y mantenlas ahí mientras trabajamos con las otras porque se oxidan muy rápidamente y toman un color marrón oscuro nada apetecible. 

CUARTO.- Con un cuchillo cebollero bien afilado cortaremos el extremo de la corona superior que también tiene hojas muy duras y secas.

QUINTO.- Pon la plancha a calentar y mientras tanto, saca una alcachofa del agua, escúrrela bien y apóyala sobre la mesa con el tallo hacia arriba. Sujétala y córtala en lonchas finas, como de medio centímetro. No es fácil y saldrán unas más gruesas que otras, pero tampoco importa mucho si como a mí, te gusta la verdura al dente.

SEXTO.- Pon unas gotitas de aceite de oliva pobre la plancha y coloca la loncha justo encima. Haz lo mismo con todas las demás y ten en cuenta que han de hacerse muy despacio para que se enternezcan. Lo ideal es calentar bien la plancha y bajar el fuego al echarlas para que se hagan despacito por ambos lados y alcancen un bonito color dorado o tostado, quedando tiernas.  Ten cuidado al darlas la vuelta porque son muy frágiles y se deshacen.

SÉPTIMO.- A medida que vayan estando pásalas a una fuente y ponle por encima unos taquitos de jamón serrano y algo de sal gorda. Muy poquito, que el jamón ya sala…

Ni que decir tiene que si estáis espléndidos o lo requiere la ocasión, basta con sustituir los taquitos de serrano por unas lascas pequeñas de ibérico para convertir este entrante en algo verdaderamente notable. H1701

ALCACHOFAS GUISADAS

INGREDIENTES: Para 2/3 personas, 1 kg alcachofas frescas o 2 latas de corazones de alcachofa de 240 gr cada una en peso escurrido, 100 gr jamón serrano en taquitos , 1 cebolla, 3 dientes de ajo, 2 ramas de perejil fresco, 1 hoja de laurel, pimentón dulce, pimienta negra molida, aceite de oliva virgen extra, media cucharada de harina, 200 cl caldo de pollo, un chorrito de vino fino y sal.

PREVIO.- Si compras alcachofas frescas, ponte un guante porque tiñen las manos, Córtales la corona y quita todas las hojas exteriores hasta quedarnos sólo con el corazón, que es de un color mucho más amarillo que verde. Frótalas con un limón para que no se oscurezcan debido a la oxidación y échalas en la olla express rápida con dos vasos de agua y un poco de sal. Unos 10 minutos; abre, escurre y reserva.
Si recurres a las enlatadas, te ahorrarás bastante trabajo y son de una calidad magnífica. 

PRIMERO.- Corta el jamón en trocitos pequeños, cúbrelo y reserva. Es muy poca cantidad, así que si puede ser ibérico, mucho mejor porque la diferencia en sabor y en aroma es significativa.

SEGUNDO.- Pica fino la cebolla y ponla a pochar en una sartén honda (donde nos quepa luego el guiso) con aceite de oliva. Salpimenta, pero poca sal ya que el jamón aportará la suya. Fuego lento. 

TERCERO.- Maja en el mortero los ajos con un poco de sal y el perejil e incorpóralo a la sartén con una hoja de laurel. Deja que todo se poche lentamente.

CUARTO.- Cuando esté la cebolla tierna, sube el fuego un poco y echa media cucharada de harina. Muévelo todo y deja que se tueste un poco sin que se queme… o tendrás que empezar de nuevo. Sepáralo del fuego y echa una cucharadita de pimentón dulce y rehoga 1 minuto.

QUINTO.- Vuelve a ponerlo al fuego y añade un chorrito de fino. Y ahora vamos a ir agregando poco a poco el caldo al tiempo que vamos removiendo para que ligue la salsa y si te queda muy líquida, dale un hervor para que reduzca.

SEXTO.- Echa las alcachofas, remueve con mucho mimo para que no se deshagan y rehoga todo junto a fuego lento durante unos 5 minutos. Añade el jamón, vuelve a remover y apaga el fuego.

Es importante que el jamón no se cocine. Déjalo reposar tapado unos 10 minutos para que el jamón haga su aporte, pero ya sin fuego. Remueve una vez más antes de servir. H1610

BERENJENAS RELLENAS IV (en salsa de yogur)

INGREDIENTES: (Para 2 personas) 1 berenjena grande, 1 pechuga de pollo, 1 cebolla mediana, 6 dientes de ajo, aceite de oliva virgen extra, cúrcuma, pimienta negra molida, comino molido, pimentón dulce, cayena molida, perejil fresco, queso parmesano, salsa de yogur.

PRIMERO.- Lo primero que iremos haciendo es asar la berenjena y para ello, vamos a lavar la berenjena, quítale el pedúnculo y córtala por la mitad longitudinalmente. Y ahora usa una puntilla afilada para hacer cortes profundos sobre la pulpa con cuidado de no traspasar la piel… ni tu dedo.

SEGUNDO.- Enciende el horno para que vaya calentándose a 200ºC. Maja en el mortero un diente de ajo y un poco de perejil fresco con una pizca de sal. Añade aceite de oliva cuando ya esté deshecho el ajo y mézclalo bien.

  TERCERO.- Coloca las dos mitades boca arriba en una fuente para horno y úntalas del majado con una brocha de cocina procurando que se impregnen bien los cortes que acabamos de hacer.  Cuando el horno esté listo, mete la fuente a media altura y baja la temperatura a 180ºC.  Estarán listas en unos 25 minutos, pero asegúrate pinchándolas con un tenedor. No deberías encontrar resistencia, salvo la capa exterior si ya está tostada. Sacar del horno y dejar que temple.

CUARTO.- Quítale a la pechuga cualquier resto de esa grasa adiposa blanca que pueda tener. Usa un cuchillo largo y bien afilado para cortar la pieza en taquitos muy pequeños asegurándote que lo queda ningún trozo de hueso o cartílago.

QUINTO.- Extiende la carne sobre papel de aluminio y salpimenta. Ahora échalo en un bol, rocía con aceite de oliva y mézclalo bien. Echa una cucharadita de cúrcuma, una punta de cucharilla de comino molido, media cucharadita de pimentón dulce y un poco de cayena molida (cuidado que pica mucho, y si no te gusta, no pongas). Mezcla bien para que la carne se impregne bien de todas las especias por igual. La verdad es que este paso yo lo resuelvo de un modo mucha más limpio, fácil y efectivo que consiste en echar todo en una bolsa grande (apta para uso alimentario), rociar con aceite, cerrarla dándole vueltas sobre sí misma procurando que quede hinchada como un globo y agitar con energía. En un minutillo la carne quedará perfectamente aliñada y no habremos manchado nada.

SEXTO.- Pon muy poco aceite de oliva en una sartén; apenas unas gotas para impregnar el fondo. Y cuando esté caliente, saltea el pollo removiendo al principio para que no se pegue mucho  a la sartén, Como ya lleva su aceite, se dorará enseguida. Procura que quede hecho pero no lo seques innecesariamente. Puedes, incluso, dejarlo un poco entero porque luego te daremos un toque de horno. Saca a un bol y reserva.

SÉPTIMO.- Pica fino una cebolla y el resto de los dientes de ajo y póchalo todo en el aceite de saltear el pollo. Deja que la cebolla se tueste un poco y que, además de color, tome sabor. Cuando esté, escurre el aceite e incorpora la cebolla al bol.

OCTAVO.- A estas alturas, la berenjena estará ya templada. Usa una cuchara y saca toda la pulpa con mucho cuidado de no romper la piel, que será nuestro recipiente. , Trocéala (la pulpa) e incorpórala al bol con todo lo demás. Mezcla bien con dos cucharas o, incluso a mano.

NOVENO.- Haz una salsa de yogur como te indico aquí y mezcla de nuevo. Con una cuchara reparte todo el contenido del bol entre ambas mitades y presiona ligeramente para que se compacte.

Ralla queso parmesano por encima y mételo en el horno otro ratillo. ¿Grill u horno normal? Pues tú verás. Recuerda que ya está cocinado. Sólo queremos que tome una temperatura razonable para poderlas servir y que se dore ligeramente el queso. H1610    

ENSALADILLA

INGREDIENTES: Para 6 personas: 4 patatas medianas, 10 barritas de patas de cangrejo (surimi), 150 gr aceitunas rellenas de anchoa,  150 gr atún en aceite, 2 huevos, media cebolla, 1 lata pimiento morrón, salsa mahonesa, pimienta negra molida, 2 hojas de laurel y sal.

PREVIO.- Tradicionalmente, la ensaladilla rusa se componía de cuadraditos de patata y zanahoria, guisantes, huevo cocido picado y todo junto en salsa mayonesa. Pero este plato que vais a ver a continuación no lleva ni zanahoria ni guisantes, y la patata no va en cuadraditos…. así que la llamaré sólo “ensaladilla”. No obstante, con pequeñas diferencias, es lo mismísimo. Magnífico plato de verano perfectamente apto para celíacos.

PRIMERO.- Pelamos las patatas y las cortamos en trozos para cocerlas en una cazuela con agua, laurel y sal. Como lo estamos haciendo a olla abierta, puedes controlar su punto de cocción pinchándolas de vez en cuando. Pero en este caso, hemos de dejarlas que se pasen de punto hasta que estén tan blandas que podamos aplastarlas con la presión de un tenedor, aunque tampoco queremos hacer un puré. Calculo a ojo alrededor de unos 10-12 minutos.

SEGUNDO.- Ponemos dos huevos a cocer en un cazo pequeño con agua y un chorrito de vinagre para que no se rompan. 10 minutos desde que empiecen a hervir. Si quieres ahorrar energía y lavar un cazo, cuece primero los huevos en una cazuela donde luego te quepan las patatas. Cuando los huevos estén, sácalos con una espumadera, agrega las patatas troceadas y continúa con el proceso.

TERCERO.- Mientras cuecen los huevos y la patata, iremos picando en trozos pequeños el pimiento morrón, las aceitunas en mitades o cuartos, la cebolla (en trocitos muy pequeños),  y las “patas de cangrejo”, que son ese sucedáneo de marisco llamado “surimi”, en trozos de un cm aproximadamente para que lo percibamos bien.

CUARTO.- Retira del fuego la patata ya cocida y vuélcala sobre un escurridor o un colador. En realidad, escurre todos los ingredientes que suelten jugo porque los necesitaremos todos muy secos a excepción del aceite del atún, que lo incorporaremos.

QUINTO.-    Cuando la patata esté seca y ya más templada, la iremos aplastando con un tenedor, pero lo haremos de forma grosera, es decir, que no se trata de hacer puré sino de que queden pequeños trozos muy blandos y lo que ya se ha hecho pasta será el aglutinante de todo. Prueba y rectifica de sal si fuera preciso, que es lo más probable. Ponle también un poco de pimienta negra recién molida.

SEXTO.- Pela los huevos, pícalos en trozos pequeños y échalos ya al bol grande donde iremos uniendo todos los ingredientes. Añade el atún junto con su aceite (procura que sea de buena calidad) y todo lo demás ya picado y bien escurrido.

SÉPTIMO.- Haz una mahonesa intensa y espesa de oliva virgen extra y con un diente de ajo y mezcla todo bien con delicadeza para no romperlo demasiado.

Un consejo; no pongas mucha mayonesa porque resultará un plato muy pesado. Si te ha salido demasiada, aparta un poquito para decorar por encima y guarda el resto para otros usos. También está la posibilidad de usar mayonesa comprada. Quedará más suave, pero perderá ese sabor del aceite de oliva y el ajo. Tú eliges. H1605/R2207