INGREDIENTES: Para 4 personas: 6 remolachas peladas y cocidas (se venden ya preparadas y envasadas al vacío), 1 huevo cocido, 1 diente de ajo, 3-4 rebanadas de pan sin gluten (o hasta que te guste la textura), 2 cucharadas soperas de vinagre de vino, sal al gusto, 150 ml aceite de oliva virgen extra.
PREVIO.- Estas cantidades son para un plato que pondremos al medio a modo de entrante, por lo que puedes calcular las proporciones en función de tus necesidades. Evidentemente, si no tenéis ningún comensal con problemas de celiaquía, podéis poner pan de trigo normal.
Esta receta no tiene más elaboración que la mezcla proporcionada de sus ingredientes.
PRIMERO.- Lo primero, cuece un huevo durante 10 minutos. Echa ahora en el robot de cocina las remolachas, troceadas si son muy grandes y el diente de ajo. Tritura ligeramente para que queden picadas y suelten parte de su jugo.
SEGUNDO.- Agrega el pan y haz lo mismo que con las remolachas. El pan irá impregnándose del zumo de remolacha.
TERCERO.- Tritura de nuevo hasta conseguir una crema gruesa y tras añadir troceado el huevo cocido, sigue batiendo hasta afinarla lo más posible.
CUARTO.- Echa la sal y el vinagre, pon en marcha el robot y mientras gira a la máxima velocidad, ve agregando el aceite muy despacio con un fino hilo para que emulsione bien.
QUINTO.- Prueba y corrige el aderezo si fuera preciso teniendo en cuenta que la remolacha aporta un dulzor que hay que compensar un poco con la acidez del vinagre para un resultado equilibrado. Enfríalo un rato.
Con alguna variación mínima, esta receta me llega de mi amiga Cristina Bellido. Como ya he dicho, este plato veraniego es apto para celiacos tan solo con utilizar pan sin gluten. H2407
INGREDIENTES: 2 calabacines, 200 grs bacon ahumado, 150 grs mozzarella rallado, 120 grs pan rallado sin gluten, 4 huevos, pimienta negra molida y sal.
PRIMERO.- Lavamos los calabacines y los pasamos por el rallador más grueso. Y ahora tienes dos opciones dependiendo de cómo te guste la textura final del pastel de forma que, si lo quieres jugoso y con poca consistencia, continúa con el proceso. Si, por el contrario, lo quieres más armado y seco, pasa el calabacín ya rallado a un colador y exprímelo para que suelte todo su jugo. Yo he elegido la primera opción.
SEGUNDO.- Corta el bacon en trocitos, pero que sean perceptibles. Mira la foto. Incorpora el queso, salpimenta y mézclalo bien.
TERCERO.- Agrega los huevos, y vuelve a mezclar con algo más de energía para que los huevos se integren en la masa. Puedes hacerlo a mano o con el robot de cocina, pero procurando que no triture demasiado.
CUARTO.- Ya sólo falta incorporar el pan rallado sin gluten. Si no hay problemas de celiaquía, puedes poner pan rallado común, pero esta receta es apta para celíacos simplemente utilizando pan sin gluten. Mezcla todo bien.
QUINTO.- Calienta el horno a 180ºC, calor arriba y abajo con circulación de aire y mientras tanto, pon papel de horno sobre la bandeja del horno más plana previamente mojada para que aquél se adhiera bien. Echa toda la masa sobre la bandeja y extiéndelo por toda su superficie.
SEXTO.- Mete la bandeja en el horno a media altura y déjalo unos 25 minutos para que cuaje y cuando veas que ya gana cierta consistencia, súbelo a 225ºC durante 5 minutos más para que se dore por encima.
SÉPTIMO.- Apaga el horno y déjalo reposar dentro unos 30 minutos. Es un entrante bastante saciante y apto para celiacos. H2406
INGREDIENTES: Para 2/3 personas: 16 pechuguitas de codorniz, 1 puerro, 1 pimiento verde, 1 tomate pequeño, 2 cucharadas de salsa de tomate, 2 cucharadas de miel, 100 ml salsa de soja sin gluten, aceite de oliva, pimienta negra molida.
PRIMERO.- En la sartén donde vayamos a hacer el guiso de la salsa ponemos muy poquito aceite de oliva y dejamos que se caliente bien para, a continuación, poner las pechugas en dos tandas -previamente pimentadas- con la piel hacia abajo, dejando que se doren y expulsen la grasa. Las damos la vuelta y las doramos también por abajo, pero ligeramente. Ten en cuenta que, si se pasan de punto, quedarán sequísimas. Estas pechuguitas, que son de un par de bocados a lo sumo, deben quedar ligeramente rosadas por dentro. Sácalas a un plato y reserva.
SEGUNDO.- Lava bien el puerro, pícalo muy fino y échalo a la sartén para que se poche a fuego lento y tapado. Lava, pica y agrega en cuadraditos pequeños también el pimiento. Tal vez necesite algo más de aceite, pero muy poquito. Tapa y deja pochar.
TERCERO.- Cuando el puerro empiece a transparentar, echamos el tomate igualmente bien picado. Cuando esté blandito, añadimos dos cucharadas soperas de salsa de tomate y dejamos que rehogue todo un par de minutos.
CUARTO.- Ahora es el turno de la salsa de soja sin gluten. Remueve y rehoga otro par de minutos. Supongo que te habrás fijado que no hemos puesto sal ni a las pechugas ni al guiso y eso se debe a que la salsa de soja en general sala bastante, pero la que no tiene gluten es mucho más potente aún, así que no hará falta poner nada de sal. No obstante, es cuestión de gustos.
QUINTO.- Y vamos con la miel, que tiene una doble misión: la primera, darle el toque dulce que tanto le va a esta carne. Y la segunda, compensar el exceso de sabor salado si fuera el caso. Deja que reduzca un poquito dándole vueltas hasta que oscurezca un poco su tono fruto de la caramelización.
SEXTO.- Ya sólo queda batir el guiso y convertirlo en una salsa bien trabada que echaremos sobre la fuente en la que vayamos a servir el plato a modo de cama, de forma que cubra bien el fondo.
SÉPTIMO.- Calienta la sartén de nuevo y saltea las pechuguitas durante no más de 15 segundos para que cojan color y temperatura: Colócalas ordenadamente sobre la salsa sin que ésta las cubra. H2405
INGREDIENTES: Para 2/3 personas: 1/2 kg boquerones frescos pequeños, harina de garbanzo, harina de arroz, 3 cucharadas aceite de girasol limpio y sal.
PREVIO.- Gracias a ese gran invento que es la freidora de aire (airfryer), podemos aproximarnos bastante a las frituras tradicionales pero sin tantísima grasa. Y si, además, cambiamos la porción de harina de trigo por la de arroz, tendremos un magnífico plato de boquerones fritos bajo en grasas y apto para celiacos.
PRIMERO.- Como ya digo en la receta clásica de boquerones fritos, el verdadero secreto está en el producto, y en Málaga los tenemos frescos y tiesos como velas prácticamente a diario a un precio asequible. Si es para fritura, mejor los pequeños.
SEGUNDO.- Para limpiarlos, arráncales la cabeza y mete el dedo índice desde la misma cabeza hacia la cola abriéndole el abdomen y sacándole las tripas. Si son muy pequeños, ya verás que sólo con arrancarle la cabeza, las tripas saldrán con ella.
TERCERO.- Lávalos bien bajo el grifo con cuidado para no romperlos ni golpearlos mucho porque se reblandecen. Ponlos todos en un escurridor para que suelten todo el agua posible.
CUARTO.- Extiéndelos sobre la encimera y sécalos bien con papel de cocina. Este es un requisito importante para que queden sueltos y crujientes. Sálalos ahora.
QUINTO.- La harina en la que los vamos a rebozar, debe ser una mezcla al 70% de garbanzo y 30% de arroz. Échalas en una bolsa de plástico apta para uso alimentario, ciérrala dejando aire dentro para que quede como un globo y sacude bien hasta que se mezclen por completo.
SEXTO.- Mete los boquerones en la bolsa (mejor en dos tandas), vuelve a dejar aire dentro y sacude bien para que se embadurnen por completo.
SÉPTIMO.- Échalos en un colador o un cedazo de cocina y agítalo para que eliminen el exceso de harina. Verás que quedan cubiertos por una fina capa y eso es debido a que estaban muy secos.
OCTAVO.- Mientras se precalienta la freidora de aire a 180ºC, coloca los boquerones en su bandeja o bandejas. La potencia y tamaño variará según la marca y el modelo como es natural, pero lo importante es que no estén en contacto unos con otros para que el aire caliente los cocine por igual y en su totalidad.
NOVENO.- Ya sólo queda rociarlos con aceite en spray o pintándolos una fina capa de aceite nuevo con brocha y meterlos en la freidora de aire unos 12 minutos. De nuevote advierto que este tiempo es una referencia aproximada porque que cada aparato es distinto, así que tendrás que conocer el tuyo. Si tiene la función “roast” y te gustan más tostados, ponlo un par de minutos más en esa posición, pero cuidado, porque se secan muy deprisa.
NOVENO.- Ya sólo queda rociarlos con aceite en spray o pintándolos una fina capa de aceite nuevo con brocha y meterlos en la freidora de aire unos 12 minutos. De nuevo te advierto que este tiempo es una referencia aproximada porque que cada aparato es distinto, así que tendrás que conocer el tuyo. Si tiene la función “roast” y te gustan más tostados, ponlo un par de minutos más en esa posición, pero cuidado, porque se secan muy deprisa.
DÉCIMO.- Sírvelos inmediatamente con unas porciones de limón, que le va de lujo. Y recuerda que es apto para celiacos. H2402
INGREDIENTES: 10 huevos, 200 gr trozos de caballa en aceite, media cebolla, 1 patata pequeña, 30 alcaparras, 1 cucharada carne de pimiento choricero, mahonesa casera no muy espesa, 2 cucharadas de vinagre de manzana y sal.
PRIMERO.- Cocer los huevos en agua bastante para que los cubra y mantener un hervor suave durante 10 minutos.
SEGUNDO.- Mientras cuecen, pica la cebolla muy fino y las alcaparras en cuatro trocitos. Y en el ratito que te sobrará, llena una cubeta con agua y hielo.
TERCERO.- Transcurrido el tiempo de cocción, echa los huevos en la cubeta, no sólo para frenar la cocción sino porque el contraste brusco de temperatura facilitará muchísimo pelarlos, así que hazlo, y tras 3 ó 4 minutillos de inmersión, verás que fácil es quitarles la cáscara. Luego, vuelve a sumergirlos después de pelados para que enfríe su interior.
CUARTO.- Utiliza un cuchillo largo y bien afilado para cortarlos por su mitad longitudinal. Sumergirlo en agua entre corte y corte ayudará a que no se rompan.
QUINTO.- Extrae con cuidado las yemas y échalas en un plato hondo, pero resérvate dos mitades para decorar.
SEXTO,. Utiliza un tenedor para aplastar las yemas y convertirlas en un desmigado. Ponle sal y procura que no se apelmace demasiado. Puedes añadir una patata pequeña cocida y aplastarla de igual modo, pero este ingrediente es prescindible.
SÉPTIMO.- Agrega la cebolla, las alcaparras y la carne de pimiento choricero. Mezcla bien y ahora, ve añadiendo la caballa. No le pongas todo su aceite, pero tampoco lo escurras. Yo utilizo latas de trozos y migas de caballa en aceite porque son muy económicas y de una calidad excelente. Mira la foto.
OCTAVO.- Haz una mayonesa tal y como te explico en su receta, pero añádele una cucharada sopera de agua y un diente de ajo. Ve añadiendo el aceite poco a poco hasta que esté bien montada, pero no te excedas para que no espese demasiado.
NOVENO.- Pon sobre el relleno 3 cucharadas soperas de mayonesa y mézclalo con mucho cuidado para no romper demasiado los trozos de caballa, ya que queremos que sean perceptibles. Si ves que está demasiado apelmazado, añade más mayonesa.
DÉCIMO.- Rellena las mitades cuajadas de las claras de huevo y ponle copete redondeándolo por arriba con ayuda de una cuchara sopera. Colócalos ordenadamente en una fuente y ralla por encima las dos mitades de yema que teníamos reservadas.
UNDÉCIMO.- Refrigera y sirve. Se trata de un plato sencillísimo de elaborar, nutritivo y no muy calórico, perfecto para el verano. Como ves, ningún ingrediente contiene gluten, con lo que es apto para celíacos. H2308
INGREDIENTES: Para 4/5 personas: 2 pechugas de pollo, 1 cebolla morada mediana, 2 patatas medianas, 2 huevos, 20 aceitunas negras deshuesadas, harina de maíz, levadura en polvo (asegúrate que no lleva gluten), comino molido (asegúrate que no lleve trazas de gluten), pimienta negra, aceite de oliva virgen extra y sal.
PREVIO.- Aunque los ingredientes de esta receta no contienen gluten, es posible que el comino molido contenga trazas procedentes de los almacenes de elaboración y envasado, así que asegúrate de que en el etiquetado con aparezca esta advertencia o la de su total ausencia. Y respecto a la levadura, podría ocurrir lo mismo, si bien la inmensa mayoría de fabricantes la etiquetan expresamente “sin gluten”.
PRIMERO.- Pela las patatas, lávalas, trocéalas y ponlas a cocer en agua con una cucharadita de sal. Cuando estén tiernas, de modo que las atravieses con un tenedor y penetre sin dificultad, escúrrelas y échalas al vaso del robot.
SEGUNDO.- Lava las pechugas de pollo, elimina restos de grasa blanca adherida y comprueba que no ha quedado ningún pequeño hueso o ternilla. Trocéalas y échalo todo al vaso del robot.
TERCERO: Haz lo mismo con la cebolla, agrega los dos huevos y aliña al gusto con sal, comino molido y pimienta negra molida. Echa una cucharada sopera de harina de maíz y medio sobrecito de levadura en polvo. Tritúralo todo, pero déjalo algo basto, es decir, que percibamos los ingredientes principales. No buscamos hacer una crema, sino una masa. Mira las fotos.
CUARTO.- Pica cada una de las aceitunas en cuatro trozos e incorpóralas a la masa. Mezcla con la cuchilla del robot a velocidad mínima o hazlo a mano. Pasa el contenido a un Tupper y deja que enfríe y repose durante unas horas para que tome consistencia.
QUINTO.- Ya sólo nos queda darles forma de hamburguesita. Si ves que les falta consistencia, puedes añadir otra cucharada de harina de maíz y mezclar bien, pero hazlo sólo si se te deshacen demasiado al manipularlas, ya que deben quedar blanditas para que no se sequen. Si tienes oportunidad, deja enfriar la masa en la nevera para que las gasas se solidifiquen y adquiera más consistencia.
SEXTO.- Y por último, precalentaremos la freidora de aire, las pintaremos ligeramente con aceite de oliva virgen extra y las cocinaremos a 180ºC durante unos 10 minutos por cada lado. Si quieres, y con intención de que no se peguen al fondo, colócalas sobre papel de horno al que le puedes hace pequeños agujeros para que pase el aire por debajo. Procura que no se te rompan al darles la vuelta.
SÉPTIMO.- Sírvelas con una ensalada sencilla de lechuga, o de tomate. El uso del papel de horno y el manejo de la Airfryer depende de ti, ya que cada aparato tiene un comportamiento diferente. H2306
INGREDIENTES: Para 5/6 personas: 500 gr alubias negras, un trozo de 400 gr jamón de cerdo (fresco), 1 cebolla, 1 pimiento rojo de asar, 1 pimiento verde, 6 dientes de ajo, 3 zanahorias, 3 tomates maduros, 3 patatas medianas, 150 ml vino blanco, aceite de oliva virgen extra, 1 litro de caldo de pollo sin gluten, pimienta negra molida, pimentón dulce, 1 hoja de laurel y sal.
PRIMERO.- De víspera, pon las alubias en remojo en una proporción de 3 partes de agua por 1 de alubias. Deja que se hidraten durante unas 12 a 14 horas. Puedes hacer este estofado en olla convencional o en olla express. Sólo es cuestión del tiempo de que dispongas. Yo prefiero hacerlo en olla normal, a cocción lenta, pero lo cierto es que en olla express ahorras mucho tiempo y dinero en consumos de electricidad o gas. En este caso, he utilizado la rápida.
SEGUNDO.- Corta el trozo de jamón de cerdo en tacos y procura eliminar toda la grasa para quedarnos sólo con piezas magras. Salpimenta. Pon aceite de oliva en la olla de forma que cubra el fondo y cuando esté caliente, echa los trozos de carne y deja que se doren. No bajes el calor porque dejará de rehogarse y pasará a cocerse a costa de su propio jugo, que lo perderá. Cuando estén dorados, sácalos a un plato y reserva.
TERCERO.- Mientras se dora la carne, aprovecha para cortar la cebolla en cuadraditos pequeños y si te da tiempo, haz lo mismo con las zanahorias previamente peladas. Una vez reservada la carne, echa la cebolla para que poche, manteniéndola a fuego medio; y al cabo de unos cinco minutos, echa la zanahoria, los dientes de ajo pelados, pero enteros y la hoja de laurel. Salpimenta.
CUARTO.- Corta en cuadraditos también los dos pimientos y los tomates. Pasados unos 5 minutos agrega los pimientos y tras cinco minutos más, los tomates. Hacerlo por fases es importante, porque cada hortaliza tienes sus tiempos y su proceso. Si echaras el tomate o los pimientos antes que la cebolla, soltarían demasiada agua y ésta no se pocharía.
QUINTO.- Cuando veas que todo está tierno (no es necesario que se deshaga), echa una cucharadita rasa de pimentón dulce, remueve, y el vino inmediatamente para que aquél no se queme. Dale un par de minutos al alcohol para que evapore y ya podemos echar las alubias bien escurridas y la carne que teníamos reservada. Removemos y rehogamos todo junto un par de minutos.
SEXTO.- Echa el caldo y las patatas peladas y troceadas. Cierra la olla y deja que gane presión hasta que expulse el vapor de un modo continuo, pero si es olla rápida, no pongas el calor al máximo porque podrían agarrarse las alubias al fondo y quemarse. Tendrías que tirar el guiso… así que ponlo al 75% hasta que sople. A partir de ahí, baja el calor progresivamente hasta que mantenga una cocción lenta, pero constante. Así ahorrarás energía además.
SÉPTIMO.- Pasados unos 40 minutos aproximadamente, apagamos el fuego, dejamos que la olla pierda su presión y la abrimos de forma segura. Comprobarás que continuará un ligero hervor que deberemos mantener mientras probamos el punto de las alubias de forma que si no estuvieran tiernas del todo, podamos ponerlas un rato más a olla abierta sin haber detenido la cocción. No obstante, con ese tiempo, ya creo que estarán perfectas, en cuyo caso, ya casi hemos terminado. Prueba de sal y rectifica, si fuera el caso.
OCTAVO.- Si te parece que están demasiado espesas, puedes añadir un poquito (muy poquito) de caldo si es que te ha sobrado, o de agua. Y si, por el contrario, piensas que están demasiado líquidas para tu gusto, remuévelas con cierta violencia aún en caliente para que la patata y algunas alubias se rompan y espesen así el guiso de forma natural. H2210
INGREDIENTES: Para 5/6 personas: 350 gr arroz, 2 cucharadas de aceite de oliva, una hoja de laurel, caldo de pollo (la cantidad que el fabricante de arroz recomiende para su cocción) y sal. 3 huevos, 150 gr guisantes cocidos, 350 gr jamón cocido (en 1 loncha gruesa), 200 gr langostinos pelados, 2 zanahorias medianas, 150 gr aceitunas negras deshuesadas, salsa de sojasin gluten.
PRIMERO.- Para cocer el arroz, echa en la olla un par de cucharadas de aceite de oliva, la hoja de laurel y el arroz. Remueve para que se impregne bien y ponlo a calentar para rehogarlo un poco. No más de un minuto sin dejar de moverlo.
SEGUNDO.- A continuación agrega el caldo, muy poca de sal y llévalo a una ebullición mínima pero constante durante el tiempo que marque el envase o hasta que esté tierno. Retíralo del fuego, escurre si fuera necesario y déjalo enfriar.
TERCERO.- Mientras tanto, pon unas gotitas de aceite en una sartén antiadherente y extiéndelo por el fondo con una brocha. Bate un huevo, échalo en la sartén no demasiado caliente procurando distribuirlo bien para que cubra todo el fondo y deja que cuaje sin moverlo. Cuando esté casi cuajada, dale la vuelta y sácala inmediatamente a un plato. Mira las fotos. Haz de igual modo las otras dos y deja que enfríen. No le ponemos sal porque este plato lleva salsa de soja, que es bastante salada, y la que no lleva gluten, más aún.
CUARTO.- Corta la loncha gruesa de jamón en taquitos pequeños. Trocea también las aceitunas, los langostinos en trozos algo más grandes, las tortillas cuando estén frías y tritura las zanahorias.
QUINTO.- Cuando el arroz esté frío, echa un hilo de aceite de oliva y muévelo con un tenedor para soltar un poco el grano, si fuera necesario. Vuelca todos los ingredientes, incluidos los guisantes, remueve todo bien y adereza con salsa de sojasin gluten al gusto, pero recuerda que sala bastante. Como puedes ver en la fotografía, remuevo a mano con un guante apto para uso alimentario, y lo hago así para evitar que se apelmace o se aplaste el arroz.
SEXTO.- Refrigéralo, pero deja que se atempere un poco antes de servirlo, porque aunque se trata de un plato de verano, no debe tomarse frío, sino del tiempo, para que las grasas de todos los ingredientes estén licuadas y puedan aportar todos sus sabores.
Como puedes ver, este plato es apto para celíacos pues el único ingrediente que podría contener gluten es la salsa de soja y es por ellos que especificamos que sea sin gluten. H2210
INGREDIENTES: Para 3/4 personas: 1 kg de calamares frescos medianos o pequeños, 2 cebollas, 4 dientes de ajo, perejil fresco, aceite de oliva, pimentón ahumado, 250 cc cervezasin gluten, pimienta negra molida, 2 hojas de laurel, 1 limón, y sal. Para la guarnición, 1 patata mediana por persona.
PRIMERO.- Limpia bien los calamares uno a uno bajo el grifo. Agarra bien la cabeza y las patas con los dedos y tira para separarlo del cuerpo procurando que salgan también las tripas. Quítales la piel para que queden blancos; sácale la pluma que es una especie de pajita transparente, como de plástico, que lo recorre longitudinalmente y que es su espina dorsal. Dales la vuelta como a un calcetín y elimina restos de vísceras y pellejos. Y por último, coloca las patas sobre una tabla, sujétalas con una mano y corta justo por debajo de los ojos de forma que éstos los eliminemos junto con las tripas. Procura cortar a ras para que nos quedemos con el manojo entero en vez de con cada patita suelta, que se perderá por el guiso. Escúrrelos y resérvalos en un plato.
SEGUNDO.- Picamos fino las cebollas, los ajos y el perejil y lo ponemos todo a pochar en un poco de aceite de oliva con dos hojitas de laurel lavadas. Salpimenta ligeramente, ponle una tapa y remueve de vez en cuando. Fuego medio al principio y luego lento.
TERCERO.- Cuando la cebolla vaya estando transparente y el ajo tierno, echa una cucharadita pequeña y rasa de pimentón dulce ahumado. Remueve bien y agrega la cerveza sin gluten para que aquél no se queme. Remueve, sube el fuego hasta que tome hervor suave y mantenlo así unos minutillos para que evapore el alcohol y reduzca un poco.
Mantén un hervor suave para que reduzca y evapore el alcohol.
CUARTO.- Ahora es el momento de echar los calamares. Salpimenta otra vez. Sube el fuego y mezcla todo muy bien. Notarás que el calamar suelta muchísima agua, así que cuando recupere el hervor, ponle una tapa a la cazuela, fuego al mínimo y deja que se cocinen. ¿Cuánto tiempo?, pues hasta que estén tiernos. Remueve de vez en cuando y vuelve a tapar, pero tampoco los tengas mucho tiempo, ni a fuego muy fuerte porque podrían quedar reducidos a la mínima expresión.
QUINTO.- Cuando estén tiernos, sácalos bien escurridos a un plato mientras dejamos que la salsa reduzca un poco. Mantén un hervor suave hasta que tenga la consistencia que te guste y si aún así está demasiado líquida, puedes espesarla con una cucharadita pequeña de Maizena diluida en medio vasito de agua fría y lo vas echando poco a poco mientras remueves.
SEXTO.- Mientras reduce la salsa del guiso, vamos a hacer una guarnición muy sencilla. Pela las patatas y córtalas en rodajas de un centímetro aproximadamente. Pon en cada una dos o tres gotas de aceite de oliva, frótalas con la mano por ambas caras para queden totalmente impregnadas, pero sin estar aceitosas. Ponlas en un recipiente apto para microondas con un poquito de sal hasta que estén cocidas (unos 7-8 minutos a 900W).
SÉPTIMO.- Echamos un último vistazo al guiso para comprobar que tenemos una salsita ligera y agregamos los calamares de nuevo. Apagamos el fuego, rociamos con el zumo de un limón, removemos y listo.
OCTAVO.- Déjalos reposar unos cinco minutillos y puedes servirlos acompañados de las patatas. Es un plato muy sencillo y sabroso que, si tienes la precaución de echar cerveza sin gluten, será perfectamente apto para celíacos. H2210.
INGREDIENTES: 2 pechugas de pollo fresco de 300 gr cada una aprox., 300 gr de pechuga cocida de pavo (fiambre), 200 gr bacon ahumado, 1 huevo, 3 cucharadas soperas de tomate frito, 2 cucharadas de queso rallado light, pimienta negra molida, orégano seco, albahaca seca y sal.
PRIMERO.- Lava las pechugas de pollo, sécalas con papel de cocina, elimina cualquier resto de hueso o de grasa que tenga adherida a la carne magra y córtalas en trozos. Salpimenta y reserva.
SEGUNDO.- Elimina la corteza del bacon y la ternilla, en su caso. Procura retirar también la grasa blanca entreverada que -según la pieza- puede ser dominante. Tal vez prefieras eliminarla toda, para hacerlo más ligero aún. Ahora corta la pieza en cuadraditos pequeños y reserva.
TERCERO.- Corta igualmente en trocitos pequeños el fiambre de pechuga de pavo y mézclalo todo; es decir, el pollo, el pavo y el bacon. Es importante que estén bien mezclados porque las diferentes texturas facilitarán que el pollo fresco no se apelmace demasiado y bloquee la cuchilla del robot.
CUARTO.- Échalo todo al vaso batidor, agrega orégano y albahaca secos, tres cucharadas soperas de tomate frito, dos cucharadas de queso rallado y tritúralo siguiendo las instrucciones de tu robot de cocina. Normalmente, habrá que empezar por una velocidad baja e ir subiendo. Pero no es necesario pasarlo demasiado y hacer un puré. Tritura lo justo para que no queden trozos grandes. Mira la foto. El fiambre de pechuga de pavo quedará algo más entero, en trocitos perceptibles, pero ese es el punto que buscamos. Verás que el tomate frito ha teñido ya la mezcla con un tono anaranjado.
QUINTO.- Vacía el contenido del vaso en un bol. Echa un huevo y mezcla con la mano para que se impregne de él todo el triturado. No lo batas antes porque la clara aglutina mejor que si está perfectamente integrada con la yema.
Enciende ya el horno para que esté caliente en un ratillo. Ponlo a 180ºC, calor arriba y abajo con circulación de aire.
SEXTO.- Extiende sobre la encimera una porción larga de papel de aluminio. Calcula más del doble del tamaño que va a tener el fiambre. Vuelca el triturado sobre él y dale forma cilíndrica con las manos. Como si fuera un redondo de ternera. Compáctalo todo lo que puedas (que no será mucho porque está muy blando) y haz un paquete con el papel que quede bien cerrado.
SÉPTIMO.- Coloca el paquete en una fuente y hornea durante unos 45-50 minutos. En ese tiempo, el pollo (que es el único ingrediente crudo) debe quedar completamente cocinado y lo suficientemente deshidratado, pues soltará jugos y, básicamente, las pocas grasas que aportan el bacon y el queso. Sácalo del horno y deja que se atempere antes de meterlo en el frigorífico durante unas cuantas horas para que las pocas grasas que tiene se solidifiquen y contribuyan a su compactado.
OCTAVO.- Sácalo de la nevera, abre el paquete y verás que tienes una pieza sólida y consistente. Corta rodajas de un centímetro aproximadamente para que no se te rompan y sírvelo frio (porque por eso es un fiambre), acompañado de una ensalada o una picada de tomate con rúcula. A no ser que vayas a consumirlo entero, córtalo a medida que vayas necesitándolo pues tenderá a secarse.
NOVENO.- Se trata de un plato bajo en calorías y bastante saciante, apto para dietas de adelgazamiento. Como he dicho antes, los únicos ingredientes con grasa son el bacon ahumado, al que le hemos quitado la mayoría y el queso light. Ambos perderán la práctica totalidad de su grasa en el horno. Por otra parte, también es apto para celiacos, dado que carece de gluten o de ingredientes sometidos a contaminación cruzada. H2202