HUEVOS RELLENOS DE CABALLA

INGREDIENTES: 10 huevos, 200 gr trozos de caballa en aceite, media cebolla, 1 patata pequeña, 30 alcaparras, 1 cucharada carne de pimiento choricero, mahonesa casera no muy espesa,   2 cucharadas de vinagre de manzana y sal.

PRIMERO.- Cocer los huevos en agua bastante para que los cubra y mantener un hervor suave durante 10 minutos.

SEGUNDO.- Mientras cuecen, pica la cebolla muy fino y las alcaparras en cuatro trocitos. Y en el ratito que te sobrará, llena una cubeta con agua y hielo.

TERCERO.- Transcurrido el tiempo de cocción, echa los huevos en la cubeta, no sólo para frenar la cocción sino porque el contraste brusco de temperatura facilitará muchísimo pelarlos, así que hazlo, y tras 3 ó 4 minutillos de inmersión, verás que fácil es quitarles la cáscara. Luego, vuelve a sumergirlos después de pelados para que enfríe su interior.

CUARTO.-   Utiliza un cuchillo largo y bien afilado para cortarlos por su mitad longitudinal. Sumergirlo en agua entre corte y corte ayudará a que no se rompan.

QUINTO.- Extrae con cuidado las yemas y échalas en un plato hondo, pero resérvate dos mitades  para decorar.

SEXTO,. Utiliza un tenedor para aplastar las yemas y convertirlas en un desmigado. Ponle sal y procura que no se apelmace demasiado. Puedes añadir una patata pequeña cocida y aplastarla de igual modo, pero este ingrediente es prescindible.

SÉPTIMO.- Agrega la cebolla, las alcaparras y la carne de pimiento choricero. Mezcla bien y ahora, ve añadiendo la caballa. No le pongas todo su aceite, pero tampoco lo escurras.  Yo utilizo latas de trozos y migas de caballa en aceite porque son muy económicas y de una calidad excelente. Mira la foto.

OCTAVO.-  Haz una mayonesa tal y como te explico en su receta, pero añádele una cucharada sopera de agua y un diente de ajo. Ve añadiendo el aceite poco a poco hasta que esté bien montada, pero no te excedas para que no espese demasiado.  

NOVENO.- Pon sobre el relleno 3 cucharadas soperas de mayonesa y mézclalo con mucho cuidado para no romper demasiado los trozos de caballa, ya que queremos que sean perceptibles. Si ves que está demasiado apelmazado, añade más mayonesa.

DÉCIMO.- Rellena las mitades cuajadas de las claras de huevo y ponle copete redondeándolo por arriba con ayuda de una cuchara sopera. Colócalos ordenadamente en una fuente y ralla por encima las dos mitades de yema que teníamos reservadas.

UNDÉCIMO.-  Refrigera y sirve. Se trata de un plato sencillísimo de elaborar, nutritivo  y no muy calórico, perfecto para el verano. Como ves, ningún ingrediente contiene gluten, con lo que es apto para celíacos. H2308

HUEVOS RELLENOS DE SALMOREJO

INGREDIENTES: 10 huevos, 80 gr jamón ibérico, salmorejo cordobés (500 gr tomate pera, 100 gr pan de miga densa de 2 ó 3 días, ¼ diente de ajo, 45 gr aceite de oliva virgen extra, 4 cc vinagre (opcional) y sal).

PREVIO.- No sé si alguna vez haría una cantidad de salmorejo tan pequeña, acostumbrado como estoy a cocinar en dosis mucho mayores. Naturalmente, yo aprovecho que he hecho una buena fuente de salmorejo para hacer estos huevos tan de verano.

PRIMERO.- Para hacer el salmorejo, puedes seguir con más detalle la receta haciendo click aquí. Pero su elaboración es tan sencilla que no merece mucha explicación. Basta con triturar los tomates y desmigar el pan sobre ellos dejando que empape bien. Aliña con el resto de ingredientes y tritura a conciencia. La clave del éxito está en unos tomates maduros de calidad y en las proporciones.

SEGUNDO.- Cuece los huevos durante diez minutos a fuego bajo, sin que pare el hervor. Enfríalos y quítales la cáscara.

TERCERO.- Córtalos por su mitad longitudinal y extrae las yemas con cuidado de no romper las medias claras, ya que van a ser el recipiente del salmorejo.

CUARTO.-  Reserva dos medias yemas para decorar, y el resto, las echamos al vaso batidor del robot junto con el salmorejo. Batimos bien para que se trituren y hagan cuerpo con éste, y quedando bastante más espeso. Prueba de sal porque las yemas van a bajar la concentración y tal vez debas añadir un poco. No obstante lo anterior, no olvides que vamos a complementar este plato con jamón ibérico, que aportará su “umami”.

QUINTO.-  Corta unas lonchas de jamón de la pata o cómpralo al corte.  Es importante que sea un jamón ibérico. Ya sé que es caro, pero tan sólo necesitarás unos 80 gramos y la diferencia con un jamón serrano normal es importante. No obstante, también estará muy rico. Tritúralo tal y como ves en la fotografía y reserva. 

SEXTO.-  Rellena las medias claras con el salmorejo espesado con las yemas y colócalas sobre una fuente. Decora con el jamón triturado y con la yema que teníamos reservada, rallándola por encima.

SÉPTIMO.- Cúbrelo con film para que no se reseque y mételo en el frigorífico una horilla, aunque habrás de dejarlo templar un poco antes de servirlo para que sus sabores resalten más. Yo creo que su punto es tomarlo fresquito, pero no frío de nevera. H2306

DELICIAS DE POLLO EN AIRFRYER

INGREDIENTES: Para 4/5 personas:  2 pechugas de pollo, 1 cebolla morada mediana, 2 patatas medianas, 2 huevos, 20 aceitunas negras deshuesadas, harina de maíz, levadura en polvo (asegúrate que no lleva gluten), comino molido (asegúrate que no lleve trazas de gluten), pimienta negra, aceite de oliva virgen extra y sal.

PREVIO.- Aunque los ingredientes de esta receta no contienen gluten, es posible que el comino molido contenga trazas procedentes de los almacenes de elaboración y envasado, así que asegúrate de que en el etiquetado con aparezca esta advertencia o la de su total ausencia. Y respecto a la levadura, podría ocurrir lo mismo, si bien la inmensa mayoría de fabricantes la etiquetan expresamente “sin gluten”. 

PRIMERO.- Pela las patatas, lávalas, trocéalas y ponlas a cocer en agua con una cucharadita de sal. Cuando estén tiernas, de modo que las atravieses con un tenedor y penetre sin dificultad, escúrrelas y échalas al vaso del robot.

SEGUNDO.- Lava las pechugas de pollo, elimina restos de grasa blanca adherida y comprueba que no ha quedado ningún pequeño hueso o ternilla. Trocéalas y échalo todo al vaso del robot.

TERCERO: Haz lo mismo con la cebolla, agrega los dos huevos y aliña al gusto con sal, comino molido y pimienta negra molida. Echa una cucharada sopera de harina de maíz y medio sobrecito de levadura en polvo. Tritúralo todo, pero déjalo algo basto, es decir, que percibamos los ingredientes principales. No buscamos hacer una crema, sino una masa. Mira las fotos.

CUARTO.- Pica cada una de las aceitunas en cuatro trozos e incorpóralas a la masa. Mezcla con la cuchilla del robot a velocidad mínima o hazlo a mano. Pasa el contenido a un Tupper y deja que enfríe y repose durante unas horas para que tome consistencia.

QUINTO.- Ya sólo nos queda darles forma de hamburguesita. Si ves que les falta consistencia, puedes añadir otra cucharada de harina de maíz y mezclar bien, pero hazlo sólo si se te deshacen demasiado al manipularlas, ya que deben quedar blanditas para que no se sequen.  Si tienes oportunidad, deja enfriar la masa en la nevera para que las gasas se solidifiquen y adquiera más consistencia.

SEXTO.- Y por último, precalentaremos la freidora de aire, las pintaremos ligeramente con aceite de oliva virgen extra y las cocinaremos a 180ºC durante unos 10 minutos por cada lado. Si quieres, y con intención de que no se peguen al fondo, colócalas sobre papel de horno al que le puedes hace pequeños agujeros para que pase el aire por debajo. Procura que no se te rompan al darles la vuelta.

SÉPTIMO.-  Sírvelas con una ensalada sencilla de lechuga, o de tomate. El uso del papel de horno y el manejo de la Airfryer depende de ti, ya que cada aparato tiene un comportamiento diferente. H2306

SETAS CON JAMÓN

INGREDIENTES: Para 4/5 personas: 1 kg setas cultivadas, 150 grs jamón recién cortado en lascas, 6 dientes de ajo, 3 ramitas de perejil fresco, aceite de oliva virgen extra, pimienta negra molida y sal.

PRIMERO.- Trocea las setas en trozos grandes, ya que reducirán bastante. En algunos comercios venden paquetes de 1 kg de trozos de estas setas cultivadas, que es francamente barato.

SEGUNDO.- Corta unas lascas de jamón, no demasiado gruesas y trocéalas algo más si crees que es preciso, aunque a mí me encanta masticarlo y notarlo en la boca. Cuestión de gustos. Reserva. Ahora pica o corta el perejil al tamaño que más te apetezca y mézclalo con las setas.  

TERCERO.-  Pela los ajos y córtalos en rodajitas transversales. Pon al fuego una sartén con bastante aceite de oliva virgen extra y dóralos a temperatura media, porque no queremos que se degrade el aceite y sí que tome su sabor y aroma. Escúrrelos, sácalos y reserva. Mira las fotos.

CUARTO.-  Ahora usaremos una sartén honda o un wok al que iremos echando parte del aceite de freír los ajos y, sin que se queme el aceite, pero a alta temperatura, vamos a saltear las setas con el perejil en varias tandas para que se doren. Si ponemos muchas a la vez no se dorarán y empezarán a acumular su jugo en la sartén, pasando a cocerse en vez de saltearse. Ve añadiendo aceite de la fritura de los ajos y añade algo más si te hiciera falta, pero no te excedas con grasas innecesarias.  Ponle pimienta negra molida y sal a medida que las vayas sacando a una fuente, pero ten en cuenta que vamos a agregarle luego el jamón que sala bastante el resultado, así que no te excedas.

QUINTO.- Ya casi hemos terminado. Vuelca en el wok todo lo que teníamos reservado, es decir, ajos, setas y perejil y deja que rehogue un minuto y medio. Verás que durante este tiempo, las setas seguirán soltando du jugo (son 95% agua), pero ya se confundirán con el resto de jugos y saldrá una salsita agradable.  

SEXTO.- Apaga el fuego, incorpora los trocitos de jamón, tápalo y déjalo reposar unos cinco minutillos.

Ya lo puedes servir. Te va a quedar un entrante muy agradable, ligero y apto para celiacos, ya que ningún ingrediente contiene gluten. H2306

FIDEOS TOSTADOS DE IBÉRICO

INGREDIENTES: Para 8 personas: fideos nº 4 (80 gr/comensal), 3 chorizos ibéricos frescos, 1 solomillo ibérico, 2 lonchas de bacon ahumado de 125 gr cada una, 300 gr aguja de ibérico, 80 gr jamón de cebo en taquitos o virutas, 200 gr sofrito o pisto envasado, 1,5 l. caldo de ave, pimienta negra molida y sal.

PREVIO.- Considero un verdadero lujo poder disfrutar del jamón ibérico, exclusivo de España. Nadie duda hoy día que la raza ibérica permite la elaboración de un jamón inigualable y codiciado en todo el mundo. Pero este animal nos ofrece la enorme variedad de productos que el cerdo de raza blanca (del que -se dice- se aprovechan hasta los andares…), sólo que con la calidad característica de esta raza. El precio del plato terminado, lógicamente, es mayor, pero tampoco es algo inalcanzable para la mayoría de la gente. No obstante, si lo haces con cerdo blanco, también estará estupendo.

PRIMERO.- Deja templar los chorizos fuera del frigorífico una hora antes de empezar. Usa una punta afilada para cortar longitudinalmente la tripa que los embute procurando separar toda la carne de ella. Puedes utilizar el filo para raspar horizontalmente al sentido de corte y arrastrar así la carne fuera de la piel. Mira las fotos. Desmenúzalo lo más posible y reserva.

SEGUNDO.- Le quitamos al bacon la mayor parte de su grasa blanca entreverada. No se trata de eliminarla en su totalidad, pero sí de retirar la mayor parte de las vetas gruesas y perfectamente separables, de la carne magra ahumada. Tanta grasa resultaría insana, excesiva e innecesaria, pues vamos a aportar al plato otros sabores muy complementarios. Corta la parte magra del bacon ahumado en taquitos no demasiado pequeños para que sean claramente perceptibles en un bocado, y reserva.   

TERCERO.- Corta la pieza de aguja en trozos de un tamaño razonable para que quepan en la boca. Al cocinarse perderán volumen. Salpimenta y reserva.  Y, por último, limpia el solomillo de grasa adiposa y córtalo en rodajas gruesas, como de 1’5 cm., salpimenta y reserva también. 

CUARTO.- Pon a fuego lento una paella con capacidad bastante o hazlo en una sartén aparte y echa la carne del chorizo desmigada. Muévelo para que no se tueste, ya que sólo pretendemos que suelte despacio su grasa y se desgrane lo más posible. Retíralo a un recipiente y reserva.

QUINTO.- Echa ahora los taquitos de bacon y mantén un fuego bajo. Igualmente pretendemos que suelten el poquito de la grasa que hemos dejado y que se doren muy ligeramente. Retira y reserva.

SEXTO.- Es el turno de los trozos de aguja y estos sí nos interesa que se doren bien, de modo que sube el fuego. Ten en cuenta que aún tendrán que cocer unos minutos y se terminarán de hacer, así que tampoco los seques demasiado. Sería ideal que mantuvieran en su interior un tono rosado. Retira y reserva.

SÉPTIMO.- Y, por último, vamos a dorar los medallones de solomillo. Fuego intenso, algo de aceite de oliva y cuando esté caliente, vamos echando la carne para que tomen un bonito color dorado por ambos lados. Pero si en los trozos de aguja era importante no secarlos, en este caso es esencial para el buen resultado del plato. Vigila que no se hagan por dentro. No pierdas de vista el centro de cada pieza y asegúrate que lo sacas del fuego mientras esté la carne rosa. Reserva.

OCTAVO.- Pon a calentar el caldo en un cazo o en el microondas y aprovecha la zurrapa que ha quedado adherida a la paella y añádesela al caldo. Y ahora, vamos a utilizar la mínima grasa que habrá en el fondo de la paella para tostar el fideo. No añadas más porque no queremos freírlo, sin tostarlo. Por poca que haya, será bastante.  Échalos todos en ella y, con el fuego muy bajo, remueve constantemente. Ten paciencia y en un par de minutos empezarás a percibir que los fideos van oscureciendo su aspecto porque empiezan a tostarse. No pares de remover, pues se queman rápido. Pero si lo mueves, terminarán por tomar un tono muy apetecible.

NOVENO.-  Cuando consideres que tienen un buen tostado, echa el sofrito y mezcla rápidamente. Agrega el bacon, el chorizo y los trozos de aguja y mezcla todo de nuevo para que se distribuyan uniformemente por toda la superficie.      

DÉCIMO.-  Añade el 75% del caldo y llévalo a ebullición. Ponle sal teniendo en cuenta que tanto el caldo como los ingredientes ya llevan la suya. Asegúrate de que mantiene un hervor constante y uniforme durante todo el tiempo que el fabricante ha establecido para su cocción al dente y prueba hasta que tengan el punto que tú quieres, rectificando de sal si fuera preciso. Es muy probable que tengas que añadir algo más de caldo caliente si piensas que aún le falta cocción y ya está casi seco. Lo dejo a tu criterio.  

UNDÉCIMO.- Cuando veas que le falta muy poco, distribuye uniformemente los medallones de solomillo y sube el fuego durante unos 30 segundos. Apaga y esparce por encima los trocitos de jamón ibérico o las virutas. Deja reposar dos minutillos y puedes llevarlo a la mesa. H2304   

CASERECCE CON BACALAO

INGREDIENTES: Para 2 personas: 220 gr Caserecce (u otra pasta similar), 500 gr de migas de bacalao desalado, 1 cebolla, 1 pimiento rojo de asar, 100 gr aceitunas negras deshuesadas, 2 huevos, 2 hojas de laurel, pimienta negra molida, aceite de oliva y sal.

PRIMERO.- Pela la cebolla, córtala en trocitos pequeños y ponla a pochar en una cazuela o sartén honda con poco de aceite de oliva. Sin que se queme, deja que se tueste un poco. Salpimenta ligeramente.

SEGUNDO.- Mientras se va haciendo la cebolla, lava y corta en tiras el pimiento rojo para incorporarlo a la cazuela. Pon la tapa y deja que se haga despacio. Ponemos la tapa para que no se evapore el abundante jugo que el pimiento nos dejará y que usaremos después. Corta las aceitunas en rodajitas e incorpóralas.

TERCERO.-  Una vez esté la verdura tierna escurrimos el jugo y lo reservamos momentáneamente.  A mí me justa que el pimiento quede algo más entero, pero eso lo dejo a tu gusto y a tu criterio.

CUARTO.- Ahora, subimos un poco la intensidad del fuego y echamos dos huevos sin parar de remover para que se integren con la verdura y quede uniformemente repartido mientras cuajan.

QUINTO.- Pimentamos el bacalao, lo probamos y rectificamos de sal si fuera preciso, (ya que es desalado y podría estar demasiado fuerte) y lo incorporamos a la cazuela. Mezclamos bien con mucho mimo para que el pescado no se deshaga más y ponemos la tapa dejándolo unos 3 ó 4 minutos para que se cocine.

SEXTO.- Apaga el fuego, escurre en un recipiente el jugo que ha soltado el bacalao; rocíalo con un finísimo hilo de aceite de oliva virgen extra mientras lo mueves con sumo cuidado y déjalo reposar con la tapa puesta. 

SÉPTIMO.-  Pon agua abundante a hervir en una cazuela con sal y un par de hojas de laurel a la que agregaremos el jugo del pescado que acabamos de escurrir. Una vez alcance el hervor, baja un poco el fuego, tápala y déjala así durante un par de minutos para que el laurel infusione el agua. Cuece la pasta según las indicaciones del fabricante o, como siempre, pruébala hasta que esté a tu gusto.

 OCTAVO.- Incorpórala bien escurrida a la cazuela del pescado y añade también el jugo del pimiento, que teníamos reservado, mezcla con cuidado y ya lo tienes listo para servir. H2303

SNACKS DE QUESO GRATINADO

INGREDIENTES: 250 gr harina de fuerza, 40 gr jamón cocido, 1 cucharadita de levadura química, 130 ml cerveza, 40 gr AOVE, 1 cucharadita sal, 80 gr tomate frito, 3 dientes de ajo, 70 gr mantequilla sin sal, 100 gr mozzarella rallado, 50 gr queso emmental rallado.

PRIMERO.- Lo primero, saca la mantequilla del frigorífico con cierta antelación para que esté a temperatura ambiente. Y para hacer la masa echa en un bol la harina y la levadura. Mezcla bien para que ambos ingredientes sean uno y haz un pequeño cráter en la mezcla. Agrega el aceite y la cerveza poco a poco y amasa hasta que su textura no sea pegajosa.

SEGUNDO.- Forma una bola con la masa y déjala reposar en el bol durante unos 50-70 minutos cubriéndola con un paño. Mientras tanto, pica el jamón cocido en trocitos pequeños, pero que sean perceptibles y reserva.

TERCERO.- Durante el tiempo que le estamos dando a la masa para que leve, aprovecharemos también para picar finamente los ajos e incorporarlos a la mantequilla. Con ayuda de un tenedor, presionaremos el ajo sobre la mantequilla y lo mezclaremos lo más posible, de forma que los trocitos de ajo queden uniformemente repartidos.

CUARTO.- Cuando haya transcurrido el tiempo de reposo,  extiende la masa sobre la encimera ligeramente enharinada y reparte los trocitos de jamón por toda su superficie. Ahora vuelve a amasar para que se introduzcan y formen cuerpo con ella. Cubre y deja reposar 15 minutos más.

QUINTO.- Es el momento de encender el horno. Ajústalo el termostato a 220ºC con calor arriba y abajo con circulación de aire. Y mientras se calienta, pon un papel de horno sobre la bandeja y extiende la masa sobre ella, dejándole un grosor de unos 4-5 milímetros.

SEXTO.- Ahora ponte un guante desechable y extiende la mantequilla con el ajo por toda su superficie para hacer lo mismo a continuación con el tomate frito. No abuses ni de una cosa ni de la otra, pero procura que la masa esté cubierta de ambos ingredientes de modo uniforme.

SÉPTIMO.- Y por último, mezcla las dos clases de queso rallado y extiéndelo bien repartido sobre el tomate frito dejando un centímetro aproximadamente del borde exterior sin queso porque éste fundirá y lo cubrirá por completo, en vez de salirse.

OCTAVO.-  Mételo en el horno durante unos 12 minutos, pero como cada horno es diferente, tómate el tiempo como una simple referencia y estate atento a su aspecto. Cuando esté el queso fundido y dorado, será el momento de sacarlo y dejarlo enfriar.

NOVENO.- Cuando ya esté frío, córtalo en trocitos tamaño “canapé”, es decir, que sean de un bocado o dos como máximo y preséntalo en una bandeja.

Para mi gusto, caliente está riquísimo, pero frío es mucho mejor porque percibes mucho más el sabor del ajo y de los quesos. Se trata de algo más que un snack. Es un aperitivo más trabajado que va fenómeno también para cenas de picoteo o incluso como una propuesta más en un cocktail. H2302  

FIDEUÁ DE SETAS

INGREDIENTES: Para 3/4 personas: 150 gr fideo nº 4, 500 gr seta cultivada, 1 cebolla, 1 pimiento rojo de asar, 4 dientes de ajo, aceite de oliva virgen extra, 1,3 litros caldo de ave y verduras, pimienta negra molida, media cucharadita de pimentón ahumado, medio vasito de vino tinto y sal.

PREVIO.- . Doy por hecho que vas a usar uno preparado. Si es así, procura que sea lo más natural posible y sin grasas hidrogenadas. Pero si optas por hacer un caldo casero, que sin duda es lo mejor, hazlo con una hora de adelanto. Es tan simple como poner a cocer lentito un trozo y una carcasa de pollo, una zanahoria, media cebolla, un tomate pequeño maduro y sal.

PRIMERO.- Y ahora, vamos a preparar un sofrito muy básico. Pica la cebolla y ponla a pochar  en una sartén plana o una paella con un poco de aceite de oliva. Fuego algo intenso al principio y lo bajamos enseguida para que se haga despacio. Pica los ajos en 5 o 6 trozos e incorpóralos. Ponle pimienta negra molida, pero no sal.

SEGUNDO.- Lava el pimiento, vacíale las semillas, córtalo en cuadraditos no demasiado pequeños y añádelo al sofrito cuando veas que la cebolla va transparentando. Sube el fuego unos segundos, remueve y mantenlo a fuego medio.  Mientras tanto, pon el caldo a calentar en una cazuela o mantén caliente el recién hecho.

TERCERO.- Limpia y corta las setas. Hazlo en trozos grandes, porque perderán mucha agua y reducirán mucho su tamaño. Y cuando el pimiento pierda su forma, sube el fuego y echa las setas. Rehoga a fuego intenso, moviéndolo todo para que no se queme.

CUARTO.- Baja el fuego, incorpora los fideos y rehógalos un ratillo con el sofrito. Al cabo de un minuto, retira la paella del fuego, echa el pimentón y remueve bien. Echa el vino tinto y déjalo otro minutillo o dos para que evapore el alcohol.

QUINTO.- Y ya solo nos queda la pura cocción, así que incorpora el caldo. Yo he calculado 1,3 litros para 150 gramos de fideo (nº4), pero mantén hirviendo algo más de caldo por si te hiciera falta. Mezcla bien por última vez y ponle sal. La seta es bastante sosa, pero el caldo puede estar intenso, así que prueba y decide cuánta poner.

SEXTO.- Aplica el tiempo de cocción que recomienda el fabricante de la pasta, pero prueba para dejarla a tu gusto manteniendo un hervor suave pero continuo. Unos 11 minutos suele ser bastante para la que yo uso. En todo caso, si ves que se consume el caldo y el fideo está aun duro, añade líquido hirviendo hasta que quede a tu gusto.

SÉPTIMO.-  Si ya tienes alguna experiencia y tus tiempos controlados, cuando falte un par de minutos, sube el fuego y apágalo cuando aún quede un mínimo de caldo. Se trata de que no quede totalmente seco, ya que durante los cinco minutillos que debes dejarlo reposar, lo absorberá por completo. H2302

MACARRONES EN SOFRITO DE MORCILLA

INGREDIENTES: Para 2/3 personas: 250 gr macarrones finos, 2 morcillas asturianas, 1 pimiento rojo de asar, 1 cebolla y media, 2 zanahorias, 6 dientes de ajo, 2 hojas de laurel, aceite de oliva, pimienta negra molida y sal.

PRIMERO.- Haz un corte longitudinal a la piel de ambas morcillas, ábrelas y vacíalas. Sujeta con la punta de los dedos la piel contra la encimera y con un cuchillo arrastra la hoja en sentido lateral mientras presionas hacia abajo para que ésta se mueva a ras de la piel. Mira las fotos.

Desgrana el relleno que acabas de sacar de la piel y échalo en una sartén sin aceite a fuego bajo para que vaya licuando su grasa.

SEGUNDO.- Pica la cebolla e incorpórala a la sartén cuando veas que la morcilla ha soltado una cantidad de grasa suficiente como para que se pueda rehogar a fuego lento. Añade una hoja de laurel, remueve y salpimenta.

TERCERO.- Mientras se pocha la cebolla, pela y corta en trocitos las zanahorias y los ajos; ponles por encima un hilo mínimo de aceite de oliva y mételo en el microondas a máxima potencia unos dos minutos.

CUARTO.- Cuando la cebolla empiece a estar transparente, echa la zanahoria y el ajo que acabamos de pre-cocer y mezcla bien para que rehogue todo junto. Es posible que tengas que añadir algo de aceite de oliva si la grasa de la cebolla no fuera bastante, pero si ves que es suficiente, no agregues más grasas innecesarias al guiso.

QUINTO.- Por último, lava el pimiento, elimina las semillas y córtalo en cuadraditos para añadirlo a la sartén. Aplica el mismo criterio que te acabo de decir respecto al aceite. Añade un poco, y sólo si fuera preciso. Remueve, tapa y rehógalo todo despacio hasta que el pimiento esté tierno.  Verás que éste habrá aportado jugo que resultará muy sabroso.

SEXTO.- Cuece la pasta en agua abundante, sal y una hoja de laurel. Hazlo siguiendo las indicaciones del fabricante y una vez esté cocida, escúrrela bien e incorpórala a la sartén.

SÉPTIMO.-. Mezcla y déjalo rehogar a fuego lento durante unos cinco minutillos, removiendo para que la morcilla no se queme ni se pegue al fondo y ya está listo para servirlo. Verás que punto más agradable le da la morcilla a la pasta con ese toque ahumado. H2301

ALBONDIGAS DE BERENJENA Y CALABACIN

INGREDIENTES: Para 24 unidades grandes: 6 berenjenas, 4 calabacines, 1 cebolla grande, aceite de oliva, pimienta negra molida, sal, harina de garbanzo, 1 ó 2 huevos.

PRIMERO.- Vamos a empezar por asar la verdura, así que lava las berenjenas y los calabacines, sécalos y córtalos longitudinalmente. A partir de este momento, sigue las indicaciones que te doy en la receta de berenjenas rellenas I y ásalos en dos bandejas durante unos 25 a 30 minutos con el horno a 180ºC, calor arriba y abajo con circulación de aire.  

SEGUNDO.- Mientras se asa la verdura, pela y pica una cebolla grande o dos pequeñas y ponlo a pochar en una sartén grande (donde luego nos quepa todo) con un poco de aceite de oliva. Deja que se tueste un poco porque aportará un sabor muy agradable al resultado. Cuando esté hecha, apaga el fuego y reserva.

TERCERO.- Una vez asada la verdura, corta el calabacín en trozos no muy grandes y colócalo todo en un colador sobre un bol para que escurra. Presiona con las manos para que elimine el muchísimo jugo que soltará y, por favor, no vayas a tirarlo. Comprobarás que tras varias presiones, seguirá “manando” jugo. Pues insiste porque necesitamos que esté lo más seco posible.

CUARTO.- Utiliza una cuchara sopera para ayudarte a vaciar la pulpa de las berenjenas. En esta ocasión no vamos a utilizar su piel porque resultaría muy áspera, pero apura bien para no dejarte nada de carne unida a ella.

QUINTO.- Una vez tengas toda la pulpa separada de las pieles, córtala también, aunque de un modo grosero. Se trata de evitar trozos demasiado largos, que nos molestarán al formar las albóndigas. Y ahora, sigue el mismo proceso que hemos hecho con el calabacín; es decir, al colador y a presionar todo lo necesario para que la pulpa quede muy seca.

SEXTO.- Cuando esté bien escurrida la verdura, mezcla todo en la sartén o cazuela, es decir, la berenjena con el calabacín y con la cebolla. Salpimienta y rehoga unos cinco minutillos para que se mezclen los sabores. Si hubiera soltado más jugo, vuelve a pasarlo por el colador y escurre. Mezcla los jugos resultantes de todas esas presiones y guarda o congela para otros usos. Es un caldo puro de verdura asada que le irá genial a multitud de guisos.

SÉPTIMO.- Toca darle forma a las albóndigas y eso es a mano. Ponte unos guantes y a ello. Toma un puñado y presiónalo bien para darle forma esférica y que quede bien compacta. Aún en este proceso seguirán soltando líquido. El tamaño de cada albóndiga lo dejo a tu gusto. A mí me gustan grandecitas.

OCTAVO.- Ahora ya sólo nos queda pasarlas por huevo batido y rebozarlas en harina de garbanzo, que es apta paraceliacos y además, quedan con una costra más crujiente.

NOVENO.- Fríelas en abundante aceite muy caliente para que no se rompan. Y a este respecto, un aviso: si entre tus comensales hay algún intolerante algluten, acuérdate de utilizar aceite limpio.

DÉCIMO.- Estas albóndigas congelan perfectamente, así que puedes aprovechar para hacer más cantidad. Puedes freírlas directamente sin descongelar, a no ser que sean grandes como las que yo he hecho, en cuyo caso, sácalas una media hora antes.

Como ya he dicho, esta receta es apta para celiacos, pero si ningún comensal padece esta intolerancia algluten, puedes utilizar harina común de trigo. H2301