PATATAS CON CHOCO

INGREDIENTES: Para 4 personas: 800 gr patatas, 1 choco limpio de 800 gr aprox., 2 cebollas, 6 dientes de ajo, 2 tomates medianos, 1,5 l. fumet de pescado, 1 vasito de Fino Moriles/Montilla, aceite de oliva virgen extra, 1 cucharadita de postre rasa de pimentón ahumado, pimienta negra molida, 2 hojas de laurel, perejil picado y sal.

PRIMERO.- Pela las cebollas, pícalas fino y ponlas a pochar con aceite de oliva virgen extra a fuego lento en la olla o cazuela donde vayas a hacer el guiso. Salpimenta, añade un par de hojas de laurel y al cabo de unos cinco minutos, añade tanto el ajo como el perejil, picados. Remueve de vez en cuando y deja que se vaya cocinando.

SEGUNDO.- Mientras se van haciendo la cebolla y el ajo, pela los tomates, córtalos en cuadraditos y pásalos ligeramente por una picadora, es decir, que le des un triturado suave sin que se convierta en puré. Mira la foto. Salpimenta, teniendo en cuenta que ya lo has hecho con la cebolla y aún lo harás otra vez con el choco y la patata. Pero sé consciente desde este momento que debes ir probando para no salar en exceso y si el caldo de pescado es concentrado, mucho cuidado porque suelen ser muy intensos.

TERCERO.- Cuando la cebolla esté tierna y transparente, sube el fuego y vuelca el tomate triturado para volverlo a poner al mínimo en cuanto comience el hervor.

CUARTO.- Vamos a aprovechar este ratillo hasta que se poche el tomate para lavar el choco y cortarlo. Parto de la base de un choco limpio, y lo primero será separar la cabeza (con sus patas) del cuerpo. A continuación, arranca las aletas metiendo los dedos entre ellas y el cuerpo. Elimina restos de telillas que pueda tener aún adheridos, de manera que tengas el cuerpo completamente limpio por ambos lados y ábrelo de arriba abajo para que quede completamente extendido, como si fuera una sábana.

Ahora, córtalo en cuadrados de 3×3 cm aproximadamente. Mira la foto.

Coge las aletas y elimina las dos líneas duras que recorren de arriba abajo cada una de ellas. Al tacto son como si fueran de plástico duro. Con un cuchillo afilado no te costará nada hacerlo.  

Por último, toma la cabeza y extrae la boca entera (que contiene el pico). Se trata de una bola del tamaño aproximado de una canica que se encuentra ubicada en el orificio central, rodeado por todas las patas, que cortarás y separarás una a una. Elimina una especie de hueso muy duro que se encuentra en plena cabeza y el resto, trocéalo. Ponle un poco de sal y reserva.

QUINTO.- Al cabo de unos diez minutos, el tomate ya estará guisado, así que echa sobre el sofrito una cucharadita rasa de pimentón dulce ahumado. Remueve y agrega el vino fino al cabo de un minutillo. Remueve y deja que rehogue y evapore el alcohol.  

 SEXTO.- Incorpora la sepia cortada y rehoga dos minutos, tras lo cual, echamos 750 cc de caldo de pescado y dejamos que hierva a fuego moderado durante unos 10 minutos. Yo suelo utilizar fumet de pescado que hago yo en casa (sin sal) y congelo. Vuelvo a advertirte respecto a la sal si usas caldo concentrado, porque es bastante salado.

SÉPTIMO.- Durante este tiempo, pelamos las patatas y las tronzamos en trozos del tamaño de un bocado. “Tronzar” es arrancar los trozos haciendo un corte con el cuchillo hasta la mitad y en ese punto, en vez de continuar, hacemos palanca hacia fuera de modo que el trozo quede arrancado, roto y no con un corte limpio. Esto es importante porque de ese modo, la patata expulsará mejor su almidón al guiso, lo que nos ayudará a espesar el caldo.   

OCTAVO.- Pasados los 10 minutos (que es el tiempo de más que el choco necesita cocer), agregamos las patatas y el resto del caldo. Salpimentamos por última vez y con precaución (ve probando….). Fuego intenso hasta que hierva y luego lo bajamos. En otros 10 minutos, más o menos, las patatas ya estarán blandas, pero déjalas algún minutillo más para que “se pasen” un poquito de cocción y de ese modo tengamos una salsa bien densa. Remueve con energía y apaga el fuego. Si te gusta más líquida, sólo tienes que añadir más caldo de pescado o algo de agua.

   

NOVENO.- Deja que repose unos diez minutos y sírvelo en un buen plato sopero.

Es un guiso de invierno de un sabor espectacular, tradicional entre pescadores en las provincias de Huelva y Cádiz, donde hoy constituye un elemento esencial de sus gastronomías y podrás encontrarlo en cualquier lugar, incluidos los mejores restaurantes. Apto para celíacos. H2201

PATATAS EN ADOBILLO

INGREDIENTES: Para 2 ó 3 personas.  3 ó 4 patatas medianas, 6 dientes de ajo, 1 cucharada (moka) de tomillo, 1 cucharada (moka) de orégano, 1/3 cucharada (moka) de comino molido, ¾ cucharada  de pimentón dulce, 6 cucharadas soperas de vinagre de vino, 12 cucharadas soperas de agua, aceite de oliva, sal, 100 gr pimiento rojo en tiras (recién asado, embotado, enlatado o en conserva), 2 hojas de laurel.

PREVIO.- Este es un plato rápido y humilde muy típico de Málaga y de Jaén con algunas variantes propias de cada área geográfica y en este caso concreto, con los desvíos propios de “cocina a mi bola”, lo que significa además que os animo a introducir vuestras modificaciones siempre que mantengáis la fidelidad mínima a los ingredientes principales.

PRIMERO.- Pela las patatas y córtalas en rodajas gruesas, como de 0,7 cm. Es una forma de decir, menos de 1 cm y más de medio… , y fríelas en aceite de oliva despacio para que se hagan por dentro. Puedes usar sartén o freidora, pero que el aceite sea de oliva y nuevo porque la patata se apropia del sabor y aroma del aceite de su fritura. No veo necesario que sea virgen extra, ya que lo vamos a calentar. Bastará uno de oliva normal. Procura que se hagan bien por dentro y que queden doraditas por fuera. Sacar, escurrir el exceso de aceite y reservar sobre papel absorbente.

SEGUNDO.- A continuación (o mientras tanto) pela los ajos, córtalos en 4 trozos en sentido transversal y ponlos en una sartén con sólo tres cucharadas de aceite de oliva (esta vez , sí; virgen extra) y dos hojas de laurel, a fuego muy bajo hasta que se hagan despacio por dentro y se doren ligeramente por fuera. Prácticamente, un confitado.

Mueve la sartén de vez en cuando con movimientos circulares para que el aceite se impregne del sabor y aroma del ajo, y se lo traspase a la patata.

TERCERO.-  Reservando el aceite y el laurel en esa sartén, echa los ajos al mortero junto al orégano, el tomillo, el pimentón (que algo picante yo le pondría…) y májalo bien. No te costará gran cosa porque el ajo está cocinado, así que tienes que obtener una pasta enseguida.

CUARTO.- Agrega ahora 4 cucharadas de vinagre y 8 de agua. Remueve bien y tendremos ya el adobo.

QUINTO.- Pon las patatas ya escurridas en una cazuela ancha y vuelca todo el adobo sobre ellas. Añade 2 cucharadas de vinagre y 4 de agua o hasta que tengamos una salsa bastante líquida, siempre en la proporción 1:2. Remueve bien para que llegue a todas ellas, pero mejor será que lo hagas agitando la cazuela más que con cuchara, porque la patata se puede romper demasiado. 

SEXTO.- En la sartén de aceite de ajo y laurel que teníamos reservada, echaremos el pimiento rojo cortado en tiras una vez vuelto a calentar y dejaremos que se rehogue unos 5 minutos tras lo cual, los escurriremos de aceite y los echaremos en la cazuela. Mezcla a base de agitar la cazuela con movimientos circulares.

SÉPTIMO.- Para concluir, se trata de que todo ese líquido proveniente del vinagre y el agua se reduzca bastante, así que pon intensidad de calor y moviendo las patatas cada poco para que se empapen del sabor del adobo sin que se quemen ni se rompan. Cuando hayamos reducido la mitad del líquido, habremos terminado y sólo queda dejarlo reposar. Verás que el resto de líquido se lo beberán las patatas enseguida.  

Podemos servirlo como plato principal. Pero, ¿y si ahora le añadimos un huevo frito como guarnición?

Ya sé que debería ser al revés, pero estas humildes patatas adobadas tienen consistencia suficiente para ser plato principal y el huevo puede ser el complemento perfecto… porque esto en Málaga va de patatas…Haz el huevo en el aceite que hemos usado para los ajos, primero y para los pimientos después. H1702/R2504

PATATAS REVOLCONAS

INGREDIENTES: 4 patatas grandes o 6 medianas, 300 grs panceta adobada soriana, (OPCIONAL: 1 chorizo fresco para freír), 10 dientes de ajo, aceite de girasol y de oliva, pimentón dulce y picante, pimienta negra molida, sal, 2 hojas de laurel.

PREVIO.- Las patatas revolconas vinieron a nuestra familia de la mano de la abuela Cefe, y no porque las hiciera, sino porque siempre hablaba de ellas como si estuvieran grabadas a fuego en su memoria desde que era una niña, allá por las tierras de Ávila. Lo cierto es que esta receta no se encontraba en su lista de cocina y  me quedé sin saber la razón, porque se lo pregunté y tan sólo me dijo: “pues no lo sé…”, y hoy ya no está con nosotros.  Se trata de una receta barata y energética que se hace por toda Castilla-León. En unos lugares ponen chorizo y en otros no pero, básicamente, la receta es idéntica.

PRIMERO.- Pela las patatas, córtalas en trozos no muy grandes y ponlas a cocer en agua con dos hojas de laurel y sal. Deben quedar un poco pasadas para que puedan deshacerse fácilmente. Una vez cocidas, quítale el agua de la cocción pero guarda un poco por si hiciera falta añadir algo para hacer el resultado algo menos denso.

SEGUNDO.- Fríe los torreznos en aceite nuevo (para evitar contaminación de gluten por usos anteriores) tal y como te indico en la receta «torreznos de Soria», escúrrelos bien y elimina la mayor cantidad posible de aceite y grasa con papel de cocina. Córtalos en trozos pequeños y reserva. En determinadas grandes superficies venden los torreznos prefritos para darles un último golpe y consumir. Es una opción, pero no será igual.

TERCERO.- Corta los chorizos frescos en trocitos y fríelos despacio en una sartén sin aceite, ya que soltarán toda su grasa. Después, sácalos y escúrrelos bien, pero no tires esa grasa.

En los lugares de origen donde consumen el torrezno con habitualidad, los fríen en la grasa de un torrezno anterior, es decir, en su propia grasa. No obstante, debo decir que esa grasa, en las recetas originales va derechita a las patatas y de ahí a tus arterias, por lo que prefiero sacrificar sabor -que sin duda lo aporta-, y «autenticidad» a cambio de salud y una digestión más razonable.

CUARTO.- Mientras se fríen los torreznos y el chorizo, echa los ajos cortados en láminas no muy finas en otra sartén pequeña con cuatro o cinco cucharadas de aceite de oliva nuevo, y tenlos a fuego muy suave hasta que se doren. Hay que hacerlos a baja temperatura del aceite por tres razones: una, porque el ajo se quema enseguida y de esta forma no ocurrirá; dos, que al hacerlo lento y moviendo la sartén de vez en cuando, impregnaremos el aceite del sabor y el aroma del ajo; y tres, porque manteniendo el aceite de oliva a baja temperatura no se corrompe y conserva todo su sabor y la mayoría de sus propiedades, sin que tome gusto a fritanga. Precisamente por esta razón usamos aceite de girasol para freír el torrezno, porque no aporta un sabor intenso que desvirtúe el de la propia panceta.

CUARTO.-  Una vez estén los ajos tiernos y dorados, sácalos con una espumadera y reserva momentáneamente. Echa en el aceite una buena cucharada de pimentón dulce (y algo de picante, al gusto), y retira la sartén del fuego rápidamente para que no se queme. Remueve bien.

QUINTO.- Secamos bien la cazuela donde hemos cocido las patatas y echamos en ella el aceite con el pimentón para, a continuación, volcar en ella de nuevo las patatas, que aplastaremos hasta que vayan perdiendo su forma, pero dejando trozos enteros, ya que no pretendemos hacer un puré. Echa los ajos y sólo una cucharada de la grasa de los chorizos que teníamos reservada. Remueve suavemente para que el aceite con pimentón que echamos en la base y la grasita del chorizo se vayan integrando en la patata y dándole su color anaranjado tan característico.

Para mí, este es el momento de parar, aunque en muchos lugares lo mueven hasta que queda una textura finísima. Yo prefiero percibir la patata algo más entera y creo que se ajusta más a la receta abulense.

SEXTO.- Prepara una fuente en la que pondremos las patatas y los torreznitos que teníamos reservados, pero sin mezclarlos para que cada cual elija si tomarlo junto o separadamente. Ya digo que en Ávila no suelen poner chorizo, pero le va de lujo. Este es un plato libre de gluten, por lo que es apto para celíacos. No obstante, usa aceites nuevos y revisa los etiquetados del chorizo y los pimentones por si pudiera haber contaminación cruzada. H1601/R2504/R2512

PATATITAS CALIENTES

INGREDIENTES: 4 patatas medianas, 180 grs. salmón ahumado en lonchas,  alcaparras pequeñas, mahonesa, mostaza, brandy, sal.

PRIMERO.- Pela las patatas,  córtalas en rodajas gruesas, como de 1,5 cm, y ponlas a cocer con un poco de sal.  Hemos de procurar especialmente que queden en su punto, es decir, hechas por dentro pero sin deshacerse. Su textura debe ser consistente. Para ello, cuécelas a olla abierta para que puedas comprobar que están hechas y que no se te pasan. Si es necesario, enfríalas  para evitar que continúen haciéndose. 

SEGUNDO.-  Una vez estén secas  las iremos colocando ordenadamente sobre una fuente redonda y muy plana.

TERCERO.- A continuación, elaboraremos una salsa a base de mahonesa en un 90% y mostaza en el 10% restante a la que añadiremos un chorrito de cognac. No le pongas vinagre, sino limón, que le va mejor al salmón.  Cuidaremos de que no quede ni demasiado espesa ni demasiado líquida, ya que en ambos casos resultaría incómodo su manejo.

CUARTO.- Tras salar ligeramente cada una de las rodajas, las iremos cubriendo una a una con la salsa de forma que no caiga al plato o caiga lo menos posible. La idea es hacer varias individualidades con cada uno de los trozos de patata cocida y tomarlas de un bocado.

QUINTO.- Cortaremos el salmón en tozos muy pequeños; digamos de unos 7×7 milímetros y los iremos repartiendo sobre la salsa que hemos puesto sobre cada una de las rodajas.

SEXTO.-  Ahora picaremos las alcaparras y las repartiremos del mismo modo que el salmón, es decir, como cobertura sobre el salmón.

SÉPTIMA.- Un golpe muy corto de microondas para templarlas y quedarán listas para llevar a la mesa. Y voy a insistir en que debe ser un golpe corto de microondas. So se trata de chamuscar el salmón, sino de que sea un bocado templado. Es un entrante excelente para almuerzos y para cenas que puedes tener preparado unas horas antes y no es complicado de hacer. H0412/R1601/R2301

PATATAS RALLADAS

RECETA EN REVISIÓN INGREDIENTES: 4 patatas grandes,  sal,  pimentón dulce,  perejil picado, aceite de oliva.

1) Se lavan las 4 patatas grandes y se cortan por mitad en sentido longitudinal. A cada una de las mitades les quitaremos una rodaja fina por la parte exterior de forma que quede una base horizontal que impida que se inclinen.

2) Este paso es fundamental. Con ayuda de un buen cuchillo, haremos unos cortes muy poco profundos, trasversales y longitudinales,  sobre la superficie de cada patata, es decir, por su cara interna.  Se trata de hacer unos canales de una profundidad y anchura no mayor de 5 ó 6 milímetros.

3) Colocaremos las patatas en la bandeja del horno que aceitaremos muy ligeramente para que no se peguen. Las salaremos y regaremos delicadamente con aceite de oliva de manera que se engrase la superficie y se llenen los canales que hemos hecho expresamente para este fin.

4) Espolvoreadas todas ellas con perejil picado y pimentón dulce (o picante), meteremos la bandeja en el horno precalentado a 180 grados.

5) Comprobaremos el punto de vez en cuando pinchando las patatas con una aguja de punto o de ensartar brochetas. Estarán hechas cuando, al pincharlas, nos dé la sensación de atravesar mantequilla. Llegado este momento o un poco antes si fuera posible, pondremos el grill para tostar un poco la superficie.

Las sacaremos del horno y las dejaremos reposar al menos diez minutos antes de ser servidas.

PATATAS GUISADAS

INGREDIENTES: Para 5/6 personas: 6 patatas grandes, ¾ kg. costillas de cerdo en trozos,  2 cebollas, 2 pimientos verdes, 1 zanahoria,  2 tomates maduros, 9 dientes de ajo, 1 paquete de aceitunas sin hueso, ajo molido, sal, 2 hojas de laurel, 1 cucharada rasa pimentón dulce, perejil picado, pimienta negra molida, 200 ml vino blanco, orégano, aceite de oliva y agua.

PRIMERO.- Con un cuchillo afilado, retira toda la grasa blanca que las costillas tienen adherida por su parte cóncava. De este modo, ganaremos en salud, rebajaremos consideralemente las calorías del plato y nos facilitará la digestión.

SEGUNDO.- Unas horas antes (si tienes tiempo) se aliñan las costillas cortadas en trozos a base de sal, ajo molido, orégano, pimienta negra molida, un chorro generoso de vinagre de jerez y bastante vino blanco.

TERCERO.- Se lavan y pelan las 6 patatas grandes y se cortan en trozos, que reservaremos. Salpimentamos las costillas troceadas y las doramos con tres cucharadas aceite de oliva en la olla express abierta. Sacamos y reservamos momentáneamente.

CUARTO.- Pelamos y picamos fino las cebollas, los dientes de ajo, la zanahoria y los pimientos, si bien, dejaremos en trozos algo más grandes estos últimos. Mira la foto.

QUINTO.- También habrá que picar los tomates pero previamente los haremos dos cortes en forma de una cruz pequeña a su piel por la parte opuesta al pedículo y los escaldaremos un par de minutos en agua hirviendo para que la piel se desprenda y podamos retirarla cuando se hayan templado. No obstante, revisando el texto más de veinte años después, debo recomendar el pelador especial para tomates que ves en la fotografía y que facilita mucho la labor.

SEXTO.- En la olla express con aceite de oliva a fuego vivo, pocharemos añadiendo por este orden las cebollas, los dientes de ajo, las zanahorias, los pimientos y por último, los tomates, teniendo cuidado para que no se queme, así que al cabo de un ratito, moderaremos el fuego hasta conseguir un hervor constante pero suave, removiendo de vez en cuando.

SÉPTIMO.- Tras unos cinco minutos, añadiremos también las patatas, el laurel, las aceitunas, el perejil, la pimienta, el pimentón dulce o ahumado y el aliño en el que tuvimos la carne. Salpimentar ligeramente, remover y dejar rehogar cuatro o cinco  minutos más para que evapore el alcohol del vino que tenía el aliño.

OCTAVO.- Es el momento de echar las costillas y todo el jugo que habrán soltado durante este rato. Remover bien para que todo se mezcle y déjalo rehogar tres minutillos más.

NOVENO.- Agregaremos agua hasta unos dos dedos antes de la medida en que las cubra, cerraremos la olla clásica express tipo Magefesa con su pesa y la mantendremos a fuego vivo hasta que sople.

A partir de este momento bajaremos el fuego y deberá estar durante 12 minutos transcurridos los cuales, apagaremos el fogón y, tras quitar la pesa,  abriremos la olla una vez haya salido el vapor. Si se trata de olla express rápida, unos 7 minutos será tiempo suficiente. Las dejaremos reposar al menos diez minutos antes de ser servidas. Esta receta es apta para celiacos e intolerantes al gluten en general, ya que ninguno de sus ingredientes contiene esta proteina. H0203/R2511

PATATAS DE VERANO

INGREDIENTES: Para 4/5 personas: 5 patatas grandes, 1/2 pimiento verde de asar o 1 pimiento verde de freír, 1/2 pimiento rojo de asar, 2 huevos, 75 gr aceitunas verdes deshuesadas, 1/2 cebolla, 3 dientes de ajo, aceite de oliva virgen extra, 1 limón, pimienta negra molida, 1 hoja de laurel y sal.

PRIMERO.- Pelaremos las patatas y las cortaremos en trozos no muy grandes, es decir, del tamaño de un bocado. Las pondremos a cocer en la olla con agua que las cubra, sal y una hoja de laurel.

SEGUNDO.- Cuando como en este caso, las patatas son en trozos, las cuezo en cazuela con tapa y no en olla express, porque se hacen en muy pocos minutos y puedo controlar el punto de cocción. Serán unos 8-10 minutos con la tapa puesta y el fuego al mínimo siempre que mantenga el hervor.  

TERCERO.- Mientras cocemos las patatas, lavaremos bien los pimientos, los cortaremos en trocitos de 1×1 cm aproximadamente, pelaremos la cebolla y la picaremos en trocitos algo más pequeños que los pimientos y picaremos los dientes de ajo lo más posible.

CUARTO.- Busca el punto de cocción de las patatas que m´ás te guste pinchándolas, y cuando estén, sácalas con una espumadera y deja que templen, pero no apagues el fuego porque vamos a aprovechar el agua aliente para cocer los huevos. Aunque echarlos en agua hirviendo no es lo mejor porque muy probablemente se fisurarán, tampoco nos importa demasiado ya que los vamos a picar. 10 minutitos a fuego mínimo y con tapa.

QUINTO.- Echa toda la picada en una fuente o en un bol, añade las aceitunas y exprime el limón sobre un colador para eliminar las pepitas y vuélcalo por encima. Mezcla bien.

SEXTO.- Pela los huevos y pícalos a cuchillo o pasándolos por el loncheador en tres direcciones o sentidos. Lo que llamo «loncheador» es ese accesorio de cocina consistente en varios hilos de acero que cortan un huevo cocido en rodajas del mismo grosor. Échalo todo a la fuente, ponle sal y mezcla de nuevo.

SÉPTIMO.- Añade ahora las patatas, que las hemos cocido con sal, ponle aceite de oliva virgen extra y remueve on mucho mimo para no convertir las patatas en puré. Verás que la patata absorbe mucho aceite y tendrás la sensación de que ha quedado escaso, pero no es así. Ponle cuanto quieras, pero no olvides que tiene más de 800 calorías por cada 100 gramos.

OCTAVO.- Cubre la fuente con film de cocina y métela en el frigo a refrigerar, pero sácalo media hora antes de llevarlo a la mesa. Hay que servirlo fresco, porque es un plato de verano, pero ese frío de nevera bloquea mucho los sabores y a mí me parece una lástima.

Por los ingredientes verás que no contiene gluten y es, por tanto, apto para celiacos. H0208/R2506

PATATAS ALI-OLI

INGREDIENTES:  6 patatas grandes. Para el ali-oli:  2 dientes de ajo,  2 huevos, aceite de oliva virgen extra, sal, vinagre de jerez y perejil picado.

1) Pelaremos las patatas y las cortaremos en trozos no muy grandes, es decir, de un tamaño que nos permita tomar cada trozo de un solo bocado. Las salaremos y las pondremos a cocer en la olla express con una cantidad de agua que no las cubra sino hasta dos terceras partes.

2) A partir del momento en que sople la válvula de la olla, bajaremos el fuego y las tendremos cociendo unos diez minutos. Quitaremos la pesa, vaciaremos el vapor con cuidado y abriremos la tapa.  

3) Vaciaremos el agua de cocción y dejaremos enfriar las patatas.

4) Mientras tanto, elaboraremos el ali-oli.  Como es sabido, su base es una mayonesa aliñada con ajo y perejil.

5) La mayonesa la haremos en un recipiente cilíndrico como por ejemplo, los vasos de las batidoras. En él echaremos dos huevos, un ligerísimo chorro de agua bastante aceite de oliva. Meteremos muy despacio la batidora hasta el fondo del recipiente y la accionaremos sin moverla absolutamente nada. En unos segundos podremos comprobar cómo la salsa se ha montado. Pararemos la batidora, echaremos la sal y el  vinagre de jerez para volver a batir enseguida y con un movimiento muy lento, casi inexistente ya que el vinagre podría cortar la mayonesa. Una vez comprobado que la salsa está estable, agregaremos el ajo y el perejil previamente picados y batiremos por última vez.

6) Una vez frías las patatas, le echaremos el ali-oli por encima y removeremos todo con dos cucharas de madera o ensaladeras. Esta operación tan sencilla debemos hacerla con mucha delicadeza para no destrozar las patatas que, cocidas, estarán muy blandas.
7) Las dejaremos enfriar en la nevera una hora aproximadamente cubriendo el recipiente con film transparente.

PATATAS AL ESTILO CEFE

INGREDIENTES: 6 patatas, 5 huevos, 6 vasitos de leche, sal, 1 cebolla*,  ajo molido*, pimienta negra molida*,  nuez moscada*,  aceite de oliva y  bacon*7

1)   Se pelan las patatas  y se cortan en láminas. A continuación se pela la cebolla y se corta en aros finos.
2)  Mezclaremos las patatas y la cebolla en un bol que meteremos en el microondas con un chorro generoso de aceite de oliva. Deberá cocer a potencia máxima (950 watios aprox) durante diez minutos, tras lo cual removeremos el contenido con una cuchara de madera y lo tendremos diez minutos más.
3)  En otro bol echaremos seis huevos y los seis vasitos de leche. Lo batiremos ligeramente y agregaremos la sal.
4)    Una vez hechas las patatas y la cebolla las condimentaremos con nuez moscada, pimienta negra molida, sal y ajo molido. Añadir el bacon en tiras pequeñas. Removeremos todo con sumo cuidado y lo volcaremos sobre la fuente. Extenderemos las patatas sobre ésta y añadiremos el huevo batido que iremos haciéndole penetrar entre las patatas con ayuda de un tenedor, ahuecando muy ligeramente.
5)  Meteremos la fuente en el horno precalentado a unos 200 ó 220 grados. Cuando la capa superior esté dorada, sacaremos la fuente y lo dejaremos reposar durante unos veinte minutos. Servir.

NOTA.- La receta original de la abuela Cefe no lleva los ingredientes que he marcado con un asterisco (*). He introducido esta variante, si bien, he querido mantener el plato original. Por ello, la parte que supone innovación es la que está escrita en letra más pequeña.

PATATAS CON BACALAO

INGREDIENTES:  Para 6 personas: 6 patatas grandes, 1,5 kg. de bacalao desmigado en salazón,  2 cebollas, 2 pimientos rojos, 1 zanahoria, 7 dientes de ajo, 2 tomates maduros, sal, 2 hojas de laurel, perejil picado, pimienta negra molida, vino fino, una cucharadita (moka) de azúcar y aceite de oliva virgen extra.

PRIMERO.- Un día antes ponemos el bacalao en remojo para desalarlo cambiándole el agua cada 8 horas y manteniéndolo siempre en la nevera. Antes de sumergirlo en el agua la primera vez, lávalo bien bajo el grifo para eliminar la sal adherida. Transcurrido este tiempo, pruébalo para asegurarte que está correctamente desalado. Si es así, vuélcalo sobre un colador para que escurra durante un buen rato.

SEGUNDO.- Picamos las cebollas en trozos pequeños, los dientes de ajo en láminas longitudinales y la zanahoria también menuda. Los pimientos en trozos más grandes, como de 2cm x 2cm. Luego habrá que picar los tomates, pero previamente les haremos dos cortes en forma de aspa en la parte opuesta al tallo y los escaldaremos durante unos instantes en agua hirviendo para poderles quitar la piel  una vez se enfríen.

TERCERO.- En una cazuela con aceite de oliva rehogaremos a fuego medio las cebollas, los dientes de ajo y la zanahoria con el laurel. Remover de vez en cuando. Añadir el pimiento al cabo de unos 5 minutos y a media cocción, el tomate picado y el perejil. Salpimentar. Cuando esté todo meloso y bien rehogado echaremos un chorro generoso de vino fino y removeremos. Mantén el calor al mínimo.

CUARTO.-Mientras rehoga un poco más y evapora el alcohol, aprovecharemos este “tiempo muerto” para desmenuzar con las manos los trozos más grandes de bacalao procurando eliminar cualquier espina que pudiera quedarle. Reservar.

QUINTO.- Echaremos en la olla express las patatas troceadas con unos 4 dedos de agua y un poco de sal. Debes salar con cuidado ya que el bacalao puede “aportar” si no está bien desalado. Tapar y dejar cocer durante no más de cinco minutos desde que la válvula sople, en olla clásica. En rápida, unos 3.

SEXTO.- Apagaremos el fuego, abriremos la olla con cuidado, escurriremos el agua de la cocción e incorporaremos las patatas a la cazuela junto con todo el sofrito de la verdura que mantenemos al mínimo. Añade ahora el bacalao desmigado y remueve con cuidadito para no romper demasiado las patatas ni atomizar el pescado.  

SÉPTIMO.- Añádele ahora 250 cc de agua o caldo de ave caliente y mézclalo tomando la cazuela con las dos manos y dándole un movimiento circular o de vaivén suave. Rehoga unos 3 minutos más, rectifica de sal si es preciso, y retira del fuego.  Dejar reposar 2 minutillos y sírvelo. H1301/R2306