RISOTTO DE SETAS

INGREDIENTES: Para 5 personas: 500 grs de arroz arborio, 500 grs setas variadas, 1 cebolla grande, 5 dientes de ajo, sal, pimienta negra molida, 60 grs mantequilla, caldo de verduras y pollo, 200 grs queso rallado parmesano o grana padano.

PREVIO.-  Aparte del secreto que es común a toda la cocina y que consiste en utilizar siempre buenos ingredientes, hacer un buen risotto esconde otros dos: usar un arroz de variedades arborio o carnaroli ; y remover constantemente para que suelte todo su almidón y quede meloso. 

PRIMERO.-  Empezaremos por hacer un buen caldo a base de pollo sin piel, cebolla, tomate, zanahoria, sal y pimienta negra molida. En la olla express 20 minutos y en olla normal unos 40. Habrá que colarlo y mantenerlo caliente. Si no quieres liarte mucho, usa un brick de caldo de pollo, que no será lo mismo, pero nos vale.

SEGUNDO.- Mientras se hace el caldo, picaremos muy fina la cebolla y los dientes de ajo que pondremos a pochar a fuego lento en una sartén grande y honda con un poco de aceite de  oliva virgen extra y la mantequilla fundida. Remueve de vez en cuando y deja que se haga despacio. Añade un poco de sal y pimienta negra molida cuando esté a medio hacer.

TERCERO.- Una vez hechos la cebolla y el ajo, subimos ligeramente el fuego y echamos las setas para que se rehogue todo junto unos tres minutos. Puedes laminarlas y quedará más fino, pero a mí me gusta “encontrármelas” en el plato, así que las pongo enteras y si acaso, sólo cortaré las más grandes.

CUARTO.- Echa el arroz y remueve bien para que se impregne por completo del contenido de la sartén. Lo dejamos rehogar un par de minutos más a fuego medio.

QUINTO.- Y ahora comienza lo más importante, que es la cocción: consiste en echar un par de cazos de caldo muy caliente, subir el fuego hasta que tome un hervor suave pero constante, y remover cada quince o veinte segundos durante toda la cocción. Regula la intensidad del calor para que ese hervor se mantenga.

Remover cada 15 o 20 segundos durante toda la cocción.

SEXTO.-  Verás que el arroz va a ir absorbiendo el caldo con bastante rapidez y habrá que ir reponiendo cazo a cazo a medida que lo vaya necesitando hasta que el grano esté tierno. Su tiempo de cocción  rondará los 18 a 20 minutos. Remueve.

SÉPTIMO.- Es esencial remover casi constantemente para que el arroz suelte su almidón y le dé la consistencia melosa propia del risotto, y probarlo cada poco, de forma que cuando el grano esté en su punto, echaremos el queso y lo mezclaremos bien para que funda y se distribuya bien por todo el plato.
Dejar reposar sólo un par de minutos y servir. H1607

SALMÓN EN ESCABECHE

cocinaamibola:

INGREDIENTES: 1 salmón de 1,8 – 2 kg, 3 cebollas, 10 dientes de ajo, 4 hojas de laurel, 333 cc aceite de oliva virgen extra, 150 cc vinagre de jerez, 200 cc vinagre de manzana, 15 granos de pimienta negra,  1 cucharada de sal gruesa, 1 cucharada de pimentón murciano, perejil picado, tomillo, romero, 1 clavo.

image

Seguir leyendo

BERENJENAS RELLENAS III (solo verduras)

INGREDIENTES: 2 berenjenas grandes, 4 tomates maduros, 1 cebolla grande, 8 dientes de ajo, medio pimiento rojo, medio pimiento verde (de asar), 300 gr champiñones laminados, 1 hoja de laurel, pimienta negra molida, aceite de oliva virgen extra, sal, salsa bechamel, tomate frito, queso emmental rallado.

PRIMERO.- Enciende el horno a 200ºC para que esté caliente cuando tengamos preparadas las berenjenas. Lávalas y córtalas por la mitad en sentido longitudinal. Con una puntilla, haz un corte a la pulpa alrededor de la piel sin llegar a perforarla. Haz ahora unos cortes más para facilitar su asado.

SEGUNDO.- Pon un poco de aceite de oliva en las ranuras de los cortes que acabamos de hacer y en cuanto el horno alcance la temperatura fijada, mete las berenjenas y baja inmediatamente a 180ºC. En unos 25 minutos estarán asadas. Sácalas del horno y déjalas enfriar.

TERCERO.- Corta la cebolla en trozos no muy pequeños y ponla a pochar con aceite de oliva y laurel en una sartén grande y honda. Temperatura moderada. Mientras, corta los pimientos, los ajos y los tomates en trozos parecidos a los de la cebolla, sube el fuego y échalos a la sartén cuando aquella lleve unos cinco minutos pochando. Remueve bien para que todo se impregne de aceite y deja que se rehogue a temperatura media, removiendo de vez en cuando.

CUARTO.- Cuando todo esté casi tierno, echa los champiñones, que se harán enseguida. Verás que reducen mucho su tamaño porque habrán aportado casi todo su jugo al guiso. Y al cabo de unos cuatro o cinco minutos, retíralo del fuego y vuélcalo sobre un colador con un recipiente debajo para recoger los jugos de la cocción.

QUINTO.- Una vez frías las berenjenas, vacíalas de su pulpa con mucho cuidado de no romper la piel, que será el recipiente en el que volcaremos todo al final.

SEXTO.- Aunque la pulpa se deshaga porque está ya horneada, córtala en trozos para que no queden “flecos largos” y mézclalo con el resto de verduras.

SÉPTIMO.- Ahora haremos una bechamel por el sistema tradicional (click aquí), o con ayuda del robot de cocina, que es más rápido. Pero sustituye parte de la leche por el jugo de las verduras que teníamos reservado y ya colado. Ponle también un chorro de tomate frito.

OCTAVO.- Echa el 60% de la bechamel sobre las verduras y mezcla todo bien.

NOVENO.- Rellena las cáscaras horneadas de las berenjenas con esa especie de pasta que nos ha quedado al incorporar la bechamel a las verduras guisadas y a continuación usa el resto de la salsa a modo de cobertura sobre el relleno.

DÉCIMO.- Echa queso rallado emmental por encima y mételas en el horno a 160ºC durante unos 20 minutos para que todo el relleno recupere su temperatura y el queso se funda.

A mucha gente le gusta que queso dorado o incluso tostado. Yo creo que tiene un sabor mucho más intenso si está fundido, pero no reseco. Para gustos los colores, así que déjalo un rato más o pon unos 3 minutos el grill y listo. H1606  

ALBONDIGAS DE AVE EN SALSA DE CHAMPIÑONES

INGREDIENTES: Para 5 personas: 1 kg carne picada de pavo y pollo, 1 huevo, perejil fresco, 3 dientes de ajo, pimienta negra molida, comino molido, 3-4 rebanadas de pan de molde, mostaza americana, aceite de oliva virgen extra, harina (50% trigo y 50% garbanzo) y sal.

PREVIO.- Normalmente relacionamos “comer sano” con comida sosa y aburrida, porque hemos de alimentarnos a base de verduras y reduciendo al mínimo las grasas de nuestra dieta. Bien, pues aprovechando la circunstancia de que las grandes superficies ya ponen a nuestra disposición carnes picadas de pavo y de pollo y, teniendo en cuenta que su contenido en grasa es mínimo,  tenemos la oportunidad de deshacer esa creencia clásica.  Es cierto que la carne de estas aves no es precisamente una explosión de sabor, pero si la acompañamos de una buena salsa, podríamos conseguir el doble objetivo de comer sano y sabroso. Cierto que no es un plato de dieta, pero si os fijáis en esta salsa, el champiñón carece de calorías; no lleva harina (la salsa) y una cantidad muy pequeña de nata líquida. Algo es algo.

PRIMERO.- Pon el pan de molde o miga de pan normal en un recipiente para que se empape de agua.

SEGUNDO.- Vamos a aliñar la carne, así que sácala del envase o colócala en un bol redondo. El aliño siempre es a ojo y al gusto de cada uno. Yo pongo en el mortero los ajos, el perejil y la sal. Lo majamos bien y lo pasamos a la carne, añadiendo ahora, pimienta negra molida, comino molido (no más de media cucharadita de moka), un huevo y una cucharada de mostaza.

TERCERO.- Escurre muy bien el agua que ha absorbido el pan, desmenúzalo y repártelo por el bol de la carne. Y ahora que ya tenemos todo, sólo es cuestión de mezclar y mezclar (mejor a mano). Es muy importante que este proceso se haga bien para no encontrarnos concentraciones de miga de pan o zonas de carne súper aliñadas y otras sosas. No hay otra… hay que currárselo. Pero es que de este modo, la carne irá tomando los sabores y aromas de los ingredientes del aliño…., que para eso se hace.

CUARTO.- Ahora nos impregnamos ligeramente las manos en aceite de oliva,  tomamos cantidades iguales de carne y vamos dándole forma esférica que iremos depositando sobre harina donde las rebozaremos y las colocaremos sobre la encimera una vez hayamos sacudido la harina sobrante. Como puedes ver en los ingredientes, mezclo al 50% harina común de trigo con la de garbanzo. Evidentemente, no es imprescindible, pero la harina de garbanzo hará que se forme una costra en las albóndigas más crujiente y dorada.

QUINTO.- Pondremos a calentar aceite de oliva en una sartén y cuando tome temperatura, iremos echando las albóndigas, que voltearemos para que se doren por toda su superficie. No eches muchas a la vez porque te costará girarlas en la sartén y además caerá la temperatura del aceite. Ten en cuenta que no pretendemos freírlas, sino dorarlas solo. Sácalas sobre papel de cocina para que absorba el exceso de aceite y resérvalas.  

SEXTO.- Hasta aquí, el proceso para hacer cualquier albóndiga, pero nos falta la salsa en la que terminaran de hacerse y a la que soltarán el jugo de la carne a cambio de recibir el sabor del guiso. En este caso hemos elegido una salsa de champiñones y para que veas cómo se hace, me remito a la receta que tienes en este blog. Click aquí.

SEPTIMO.- Usa una cazuela de diámetro suficiente para que te quepan sin amontonarse. Y ahora, si vamos a esa receta en su último punto, verás que sugiero añadir algo de caldo. Pues bien; en este caso, no es una opción: echaremos 250 cc más de caldo y agregaremos las albóndigas con mucho mimo para que no se rompan. Procura una cocción destapada,  mínima y uniforme, removiendo de vez en cuando para que no se pegue nada al fondo. Unos 15 minutos y estarán listas, pero prueba, y cuando la carne interior deje de tener ese tono rosado, estarán hechas. No sigas porque perderán jugo en exceso y saldrán más secas. H1606/R2207

SALSA ROMESCO

INGREDIENTES: 6 tomates medianos maduros, 1 cabeza de ajos, 60 grs almendras, 5 ñoras, 4 rebanadas pequeñas de pan, 1 cucharadita de pimentón dulce, sal, pimienta negra molida, media cayena, 250 cc aceite de oliva virgen extra, vinagre de vino blanco.

PRIMERO.- Unas 2-3 horas antes, lava las ñoras, hazles un par de cortes y ponlas en agua a hidratarse. Asimismo, mete las almendras en agua para que se reblandezca la piel y podamos pelarlas en un rato.

SEGUNDO.- El siguiente paso es escalivar (o escalibar) los tomates y los ajos. “Escalibar” es una palabra catalana que significa “asar”. Podemos hacerlo en el horno en unos 20 minutos a 180ºC con un hilo de aceite, o en el microondas en 4 minutos si eliges la vía rápida,  pero le faltará el aroma que aporta el asado. Lava los tomates y hazles dos cortes en forma de cruz en el lado opuesto al pedículo.  Ponlos en un recipiente de cristal con dos dedos de agua y mételos en el microondas durante unos 4-5 minutos. Una vez transcurrido el tiempo, sácalo del horno y reserva hasta que se enfríen y podamos manipularlos. Verás que la piel se habrá abierto en el lugar en el que hicimos el corte en forma de cruz. Pon los ajos pelados en una taza, échales un fino hilo de aceite y unas gotitas de agua y mételos 2 minutos en el microondas. Saca y reserva.

TERCERO.-  Ya fríos los tomates, quítales la piel tirando desde los cortes que hicimos. Trocéalos,  elimina el pedículo y su parte interna que es muy dura y échalo todo al vaso batidor.

CUARTO.- Pela las almendras una a una e incorpóralas también al vaso junto con los ajos y media cayena.

QUINTO.- Una vez rehidratadas las ñoras, ábrelas por la mitad, elimina pedículo y semillas y con ayuda de una puntilla, raspa la parte interna de la ñora y verás cómo se va separando perfectamente la carne de la piel.  Hazlo con todas ellas y echa toda esa carne en forma de pasta densa al vaso batidor.

SEXTO.- Tuesta las rebanadas de pan y cuando estén doradas, fríelas en aceite de oliva muy caliente. Dales solo vuelta y vuelta para que no se quemen. Lo hemos tostado primero para que al freírlo absorba mucho menos aceite.

SÉPTIMO.- Si ya tenemos en el vaso del robot los tomates troceados, los ajos, la carne de ñora, las almendras y el pan frito, entonces estamos listos para batirlo todo. Se habrá formado una salsa muy densa y anaranjada. Según los gustos, podemos dejarla con un batido ligero y que quede algo granulada o que quede bien suave.

OCTAVO.- Ya solo queda poner el robot a velocidad baja pero que mantenga girando la salsa mientras ponemos sal, vinagre, pimienta negra molida, pimentón y el aceite que irá emulsionando todo. Prueba y rectifica de todo esto último, menos de aceite, que es suficiente.
La salsa Romesco combina magníficamente bien con verduras asadas, a la plancha y con casi todo tipo de pescados, particularmente a la parrilla. Consérvala en el frigorífico, pero sírvela a temperatura ambiente, así que sácala antes para que temple. H1606/R2109

ARROZ NEGRO

RECETA EN REVISIÓN INGREDIENTES: 500 grs arroz, 5 calamares medianos, 1 pintarroja, 12 langostinos crudos, 4 unidades de tinta pura congelada, 1 cebolla, 5 dientes de ajo, 4-5 cucharadas de salsa de tomate o fritada, medio vaso de vino blanco, aceite de oliva virgen extra, 2 hojas de laurel, agua y sal.

image

PRIMERO.- Vamos a empezar por hacer un buen caldo de pescado. Necesitaremos aproximadamente un litro y medio, así que pondremos en una cazuela a calentar dos litros de agua  y un par de hojas de laurel.   

SEGUNDO.- Lava la pintarroja al chorro de agua y córtala en trozos de unos dos centímetros de grosor. Cuando hierva el agua,  echa la pintarroja y en cuanto recupere el hervor, cuenta 1 minuto. Saca todos los trozos y resérvalos, pero no apagues el fuego.

image

TERCERO.- Pela los langostinos y echa las cabezas al agua hirviendo. En este caso, yo aproveché, además, para cocer unas quisquillas que tenía recién compradas. Para otros arroces, suelo saltear las cabezas en una cucharada de aceite de oliva, aplastándolas para que suelten su jugo y luego incorporando todo al agua hirviendo, pero en este caso que usaremos la tinta y los calamares, hay sabores intensos de sobra. Apaga el fuego y cuela el caldo.

image
image

CUARTO.- Ahora picaremos fino la cebolla y los ajos y lo echaremos ya en la paella con aceite de oliva virgen extra. Deja que se haga despacio pero no importa que se dore un poco.

image

QUINTO.- Limpia los calamares (o compra sepia limpia y la cortas en daditos). Quítales la piel morada, separa y guarda las aletas y tira hacia afuera de las patas, arrancando todo su interior. Saca la pluma y dales la vuelta como a un calcetín, quitando todo lo que no sea su carne blanca y limpia. Recupera las patas cortándolas del resto de tripa,  boca y ojos a lo que están unidas. Saltéalos en la paella junto a la cebolla y el ajo. Deja que se doren un poco también.

image

SEXTO.- Echa el vino blanco. Remueve bien  e incorpora la tinta. Manéjate con habilidad o acabarás con las manos muy negras. Añade la salsa de tomate (o un poco de fritada de tomate). Remueve.

image
image

SÉPTIMO.- Ya sólo nos queda incorporar el arroz. Baja el fuego y remueve para que se rehogue y se mezcle bien,  y se vaya empapando del sofrito, la tinta y los jugos que ya tenemos en la paella. Sé que muchos sabios en cocinar arroces son partidarios de no moverlos, pero yo lo hago, no solo porque  cocino a mi bola, sino porque creo que queda mejor.

image
image

OCTAVO.- Tras un minutillo rehogando, subimos el fuego y echamos el caldo a razón de 1,5 respecto del volumen de arroz. Sala con prudencia porque la tinta es fuerte. Remueve de nuevo y sacude un poco la paella para que se asiente el arroz de forma uniforme por toda su superficie. Desde que consigas un hervor uniforme, empieza a contar el tiempo. Los arroces se hacen, según el tipo y la marca, desde 13 minutos hasta unos 20. Sigue las indicaciones de la marca. Los primeros 4 minutos, fuego alto y luego lo bajamos todo lo posible sin perder nunca el hervor. Vigila que sea uniforme porque dependiendo del fuego que tengas, a lo mejor debes ir girando la paella para que se haga por todas partes igual.

image
image

NOVENO.- Cuando falten unos 8 minutos, remueve todo por última vez; coloca ordenadamente los calamares, añade los trozos de pintarroja y los langostinos crudos.

DÉCIMO.-  Cuando se vaya acercando al tiempo indicado, prueba por distintas zonas de la paella rectificando de sal si fuera preciso y en el momento en que quede poco caldo y el arroz esté tierno, será el momento de apagarlo y retirarlo de la fuente de calor. Cúbrelo con papel de periódico y déjalo reposar unos 5 minutos durante los cuales absorberá el resto de caldo. 

Servir con un buen ali-oli.  H1606

QUISQUILLAS

INGREDIENTES: 750 grs quisquillas frescas, sal, laurel, hielo.

PREVIO.- Es probable que esto parezca muy radical, pero afirmo que cualquier forma de presentar unas buenas quisquillas, que no sea cocidas, es un disparate. Es un marisco tan delicado y tan sabroso que sólo podremos apreciarlo si lo comemos brevemente cocido, casi escaldado. Hace ya más de veinte años que tanto mi hermano Nacho como yo mismo, pusimos todo nuestro empeño en aprender a cocer bien el marisco. Y digo “bien” porque ambos conseguimos poner en nuestra mesas cualquier tipo de marisco, grande o pequeño en su justo punto de cocción. Me disculpo por la inmodestia, pero creo que es así. Esto nos permite comprarlo en el mercado a un precio asequible y disfrutarlo muy a menudo.

PRIMERO.- Llena por la mitad un bol grande con agua fría y echa dos o tres puñados de sal, removiendo para que se disuelva lo más posible. Una vez se sature la mezcla, verás como el exceso se depositará en el fondo. Añade una buena cantidad de hielo porque necesitaremos un agua lo más fría posible. Resérvalo mientras se enfría.

SEGUNDO.- Pon una cazuela llena de agua a hervir con un par de hojas de laurel y cuando alcance la ebullición, baja la intensidad del fuego, pero déjalo hirviendo un par de minutos más para que el laurel infusione. Notarás un aroma creciente.

TERCERO.-  Echa ahora las quisquillas, pero de pocas en pocas. Este es un momento clave porque desde que las metes en el agua hirviendo (y es posible que al hacerlo se corte el hervor, pero no importa) hasta que las saques, no debe pasar más de 30 a 35 segundos. No las muevas. Sólo déjalas y cuenta el tiempo. Verás que pasan de su color naranja cuando están crudas a un tono rosáceo.  Mira la diferencia de tonalidad entre las dos primeras fotos.

CUARTO.- Sácalas lo más rápido posible y mételas en el bol de agua helada. Mueve el agua ligeramente para que les llegue el frío intenso a todas.  

QUINTO.- Deberán estar en este recipiente unos 7-8 minutos. Esto lo hacemos, no solo para cortar enseguida la cocción y enfriarlas, sino para que tomen la sal justa. Observarás que en el agua de cocer no hemos puesto nada de sal.

Repite el proceso hasta hacerlas todas y no las tengas más tiempo del debido en el agua salada.  Si no las vas a llevar a la mesa enseguida, escurre el agua salada, déjales el hielo y el laurel;  cúbrelas con un paño y mételas en el frigorífico y acuérdate de eliminar el agua generada una vez se haya derretido el hielo.
No olvides acompañarlas de un buen vino blanco muy frío. H1605/R2109

MOJO PICÓN

INGREDIENTES: 1 pimiento rojo grande, 5 dientes de ajo, 1 cucharadita de cominos, ½ cucharadita de comino molido, 1-2 cayenas, 2 cucharaditas de pimentón dulce, 1 cucharadita de pimentón picante, 150 cc aceite de oliva virgen extra, 15 cc vinagre de vino blanco, 4-5 rebanadas pequeñas de pan, sal.

PREVIO.- El mojo picón, como todo producto cuyo origen se localiza en una región muy concreta, provoca importantes controversias respecto a sus ingredientes y el modo en que ha de elaborarse. Siempre hay unos más puristas que otros defendiendo el presunto modo originario, el auténtico, el de verdad. Pero en cuanto te paseas un poco por la zona descubres que hay cientos de modos originarios, y todos distintos!!!. Pues no es ninguna tontería porque seguramente todos ellos están en lo cierto. En cuanto al Mojo picón, grueso, fino, picante o más picante, con el aceite encima o emulsionado, con o sin pimiento…

PRIMERO.- Pon una cucharadita (postre) de comino en una sartén y tuesta las semillas. Verás cómo se van oscureciendo un poco y, sobre todo, notarás un intenso aroma. Y ese será el momento de retirarlo del fuego. Si se quema, más vale empezar de nuevo.  

SEGUNDO.- Trocea el pimiento rojo eliminando las semillas y échalo en el vaso batidor junto con los cominos recién tostados y media cucharadita de comino molido. Agrega el vinagre y los ajos.

TERCERO.- Abre la cayena ( o las cayenas…) con una puntilla afilada para eliminar las semillas. Es una salsa picante, pero tampoco me gusta que abrase, así que quitamos estas pepitas que son muy fuertes y de ese modo, será una salsa moderada. Al vaso batidor también junto con una pizca o dos de sal y las dos clases de pimentón (o sólo dulce…).

CUARTO.- Bátelo todo hasta que el pimiento esté triturado burdamente pero se haya mezclado bien con todos los demás ingredientes.

QUINTO.- Fija una velocidad muy lenta al batidor y echa el aceite muy poco a poco para que vaya emulsionando con todo lo anterior. 

SEXTO.- Hasta aquí, el mojo picón ya estaría listo para muchísimas recetas, pero a mí me gusta mucho más denso y cremoso así que yo pongo las rebanadas de pan en una sartén con un poco de aceite de oliva y lo doro hasta que esté crujiente. Y de ahí al vaso batidor para que espese. Y si aún lo quieres más cremoso, echa un poco de pan rallado hasta alcanzar la textura deseada. H1605

PALMERITAS SALADAS

INGREDIENTES: Tipo A.- 250 gr masa de hojaldre, 180 grs pechuga de pavo, 180 grs queso Havarti. Tipo B.-  250 grs masa de hojaldre, 180 grs bacon ahumado, 180 grs queso Cheddar, 1 huevo.

PREVIO.- Ya sé que no es ninguna novedad, como todo el contenido de este blog, pero lo cierto es que las vi por ahí y se me antojaron. El relleno puede ser tan variado que habremos de dejarlo a la imaginación de cada uno. Yo he hecho dos variedades; de bacon ahumado con Cheddar, y de queso Havarti con pechuga de pavo. Son tan sencillas de hacer y tan ricas que os animo a que probéis y seguro que quedarán anotadas entre vuestros platos para “quedar bien”.  Y aunque estas recetas están por todas partes y no existen derechos de autor, me parece de justicia citar a “código cocina” como inspiradora última.
Por otro lado, hacer masa de hojaldre es divertido siempre que te gusten mucho estas cosas, porque resulta un tanto engorroso. Yo la he hecho en varias ocasiones y la verdad es que sale muy buena, pero habiendo las que venden congeladas, que son excelentes, tampoco vamos a complicarnos la vida más de la cuenta.

PRIMERO.-  Saca la masa del congelador una media hora antes. Una vez esté ya blanda, coloca un papel vegetal sobre la encimera. Extiende bien la masa y dale forma rectangular, si es que no la tiene ya. Aplástala un poco más con el rodillo, enharinándola previamente para que no se pegue ni se rompa. Una vez estirada, sacude con la mano toda la harina que puedas.

SEGUNDO.- Cubre toda la superficie de masa con queso Havarti y a continuación, haz lo mismo con las lonchas de pechuga de pavo. Puedes poner algo más de pavo que de queso, pero procura no excederte con el relleno porque corres el riesgo de que las palmeritas de abran demasiado y se deshagan, perdiendo su forma característica.

TERCERO.- Coloca encima de todo otra lámina de papel vegetal y pásale el rodillo por encima de nuevo. No presiones mucho para que la masa no se rompa, pues sólo pretendemos compactar masa, pavo y queso para que sea más sencillo ejecutar el siguiente paso.

CUARTO.- Empezando por uno de los lados más cortos del rectángulo, tenemos que ir enrollándolo sobre sí mismo hasta llegar al centro procurando no dejar holguras. Para eso acabamos de compactarlo todo con el rodillo. El comienzo es lo más complicado, pero puedes ayudarte levantando el papel vegetal de abajo. De esta manera, se irá enrollando de modo uniforme. Es exactamente la misma técnica que usamos con el papel de aluminio en el albondigón relleno.

QUINTO.- Repite el mismo paso empezando por el otro lado menor del rectángulo, para encontrarnos en el centro con el anterior. Es importante que sigamos presionando con la mano a lo largo de este proceso; presión que apriete, pero que no rompa o deforme.

SEXTO.- Con un cuchillo largo y bien afilado (vale el jamonero), vamos a ir cortando rodajas de 1,5 cm aproximadamente, con mucho mimo para que no se nos deshaga la forma. Irán saliendo las palmeritas y las pondremos sobre papel vegetal (podemos usar los de antes) y éste, en la bandeja o la rejilla del horno. Puedes corregir ahora la forma si alguna se te ha deshecho, pero no las toques demasiado porque tomarán holgura. Deja suficiente espacio entre ellas porque la masa subirá y se pegarán unas con otras.

SÉPTIMO.- Ya puedes ir precalentando el horno. 200ºC, calor arriba y abajo sin circulador de aire (ventilador). Y mientras alcanza su temperatura, pinta las palmeritas con huevo batido por todas partes, incluso deja que penetre dentro del relleno porque con el calor del horno, se secará y servirá para que tomen rigidez.

OCTAVO.- Unos 20 minutos de cocción en el horno y estarán listas, pero su punto será cuando tomen ese tono dorado tan característico. Si te pasas de horno, el hojaldre se volverá pajizo y perderá bastante. Sácalas del horno y déjalas reposar unos 15 minutos.

Haz exactamente lo mismo con la otra masa y los otros rellenos. El queso Cheddar al fundir, tiende a hincharse un poco, pero no te preocupes, porque luego bajará. De todos modos, no te excedas con los quesos. H1605/R2201

SALSA DE CHAMPIÑONES

INGREDIENTES: 700 gr champiñones frescos (enteros o laminados), 2 cebollas, 3 dientes de ajo, 100 cc nata líquida para cocina, pimienta negra molida, aceite de oliva virgen extra, 150 cc vino fino (Moriles-Montilla), 1 cucharadita de extracto de buey (Bovril o similar), sal, 150 cc agua y  laurel.

PRIMERO.- Pica la cebolla y los ajos moderadamente fino y ponlos a pochar con dos hojas de laurel en aceite de oliva virgen extra. Ponle pimienta negra, pero no sal, de momento. Podemos utilizar ya una cazuela de tamaño mediano o sartén honda para hacerlo todo ahí.

SEGUNDO.- Mientras se pocha lo anterior, lava y corta el champiñón en láminas. Si lo compras laminado, pues ese trabajo que te ahorras. Separa 1/3 de ellos y resérvalo.

TERCERO.- Cuando la cebolla y el ajo estén ya pochados, echaremos el vino y, tras remover, lo dejaremos rehogar un par de minutos para que evapore el alcohol.

CUARTO.- Subimos ahora el fuego y dejamos que tome temperatura para echar 2/3 de los champiñones. Removemos de vez en cuando.

QUINTO.- Al cabo de unos 3 ó 4 minutos, que el champiñón habrá empezado a reducir (aportando sus jugos al guiso), echaremos la nata y mezclaremos bien.

SEXTO.- Calienta en el microondas 150 cc de agua y disuelve en ella una cucharada de postre de extracto de buey, para agregarlo a la sartén. Remueve. Como ves, aún no ponemos sal, y ello es debido a que este producto es de un sabor muy intenso, pues es caldo concentrado.

SÉPTIMO.- Rescatamos las dos hojas de laurel que pusimos al principio y batimos, o si te resulta más cómodo, echa todo el contenido de la sartén en el vaso batidor y tritura. A mí me gusta que quede una textura gruesa, pero si lo prefieres más fino, bate un rato más y pásalo por un chino o incluso un colador.

OCTAVO.- Devolvemos todo a la sartén (incluso el laurel que apartamos para no triturarlo), subimos un poco el fuego (con prudencia porque ahora puede pegarse al fondo) y echamos el tercio de champiñones que nos reservamos. Cuando tome hervor, bajamos el fuego al mínimo para que lo mantenga lentamente y reduzca.

Normalmente estará bastante espesa así que prueba de sal, corrige si es necesario y -al gusto- puedes agregar más agua con extracto de buey o agua sola. No te excedas ahora con el agua porque si tienes que ponerlo a reducir más, puede quedar salado. Podemos darla por concluida en cuanto los nuevos champiñones se hayan cocinado un poquito. Esta salsa es perfecta para carnes rojas, cerdo o incluso aves. H1605/R2301